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Ambrose Bierce

AMBROSE BIERCE

"La ventana tapiada - The boarded window"

Biografía de Ambrose Bierce en Wikipedia
AMBROSE BIERCE
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(Haga clic en la palabra deseada en Inglés para saber su significado y pronunciación)
LA VENTANA TAPIADA
THE BOARDED WINDOW
En 1830, a solo unas pocas millas de donde hoy se levanta la gran ciudad de Cincinatti, se extendía un inmenso e impenetrable bosque. La región entera fue poblada por gente de la frontera, incansables almas que, tan pronto como construyeron hogares habitables fuera de la naturaleza salvaje y algún grado de prosperidad que hoy llamaríamos indigencia, impelidos por algún misterioso impulso de su naturaleza, abandonaron todo y se dirigieron hacía el oeste lejano para encontrar nuevos peligros y privaciones en un esfuerzo por lograr de nuevo las exiguas comodidades a las que habían renunciado voluntariamente. Muchos de ellos habían dejado ya esa región de los antiguos asentamientos, pero entre aquellos que permanecieron hubo uno que había sido de los primeros en llegar. Él vivía solo en una cabaña de troncos rodeada por todas partes por el bosque, de cuya lobreguez y silencio pareció ser parte, ya que nadie jamás le vio sonreír o decir una palabra innecesaria. Sus simples necesidades fueron suplidas por la venta o el trueque de pieles de animales salvajes del río, pero no por cosas que él hizo sobre la tierra, que si hubiera sido necesario, podría haber reclamado como propias por derecho. Hubo evidencias de "mejoras", unos pocos acres de terreno a un lado de la casa en el que se habían talado algunos de sus árboles; los deteriorados tocones cubiertos a medias por los nuevos brotes que nacían a pesar de la destrucción producida por el hacha. El entusiasmo del hombre por la agricultura había aparentemente ardido con una lánguida llama, expirando en penitenciales cenizas. In 1830, only a few miles away from what is now the great city of Cincinnati, lay an immense and almost unbroken forest. The whole region was sparsely settled by people of the frontier - restless souls who no sooner had hewn fairly habitable homes out of the wilderness and attained to that degree of prosperity which today we should call indigence, than, impelled by some mysterious impulse of their nature, they abandoned all and pushed farther westward, to encounter new perils and privations in the effort to regain the meagre comforts which they had voluntarily renounced. Many of them had already forsaken that region for the remoter settlements, but among those remaining was one who had been of those first arriving. He lived alone in a house of logs surrounded on all sides by the great forest, of whose gloom and silence he seemed a part, for no one had ever known him to smile nor speak a needless word. His simple wants were supplied by the sale or barter of skins of wild animals in the river town, for not a thing did he grow upon the land which, if needful, he might have claimed by right of undisturbed possession. There were evidences of "improvement" - a few acres of ground immediately about the house had once been cleared of its trees, the decayed stumps of which were half concealed by the new growth that had been suffered to repair the ravage wrought by the axe. Apparently the man's zeal for agriculture had burned with a failing flame, expiring in penitential ashes.
La pequeña cabaña, con su chimenea de troncos, su techo de tejas arqueadas, atravesadas por maderos y sellados con barro, tenía una sola puerta y, opuesta a la misma, una sola ventana, que estaba tapiada. Nadie podía recordar un tiempo en que no lo estuviera, y nadie nunca supo el porqué; ciertamente no por el desagrado del ocupante hacia la luz y el aire. En aquellas raras ocasiones en que un cazador había pasado por aquel solitario lugar, el recluso comúnmente era visto tomando sol en la puerta, si es que el cielo le proveía con sus rayos. Yo creo que unas pocas personas quedan con vida que conocen el secreto de esta ventana, y soy uno de ellos, como ustedes podrán verlo. The little log house, with its chimney of sticks, its roof of warping clapboards weighted with traversing poles and its "chinking" of clay, had a single door and, directly opposite, a window. The latter, however, was boarded up - nobody could remember a time when it was not. And none knew why it was so closed; certainly not because of the occupant's dislike of light and air, for on those rare occasions when a hunter had passed that lonely spot the recluse had commonly been seen sunning himself on his doorstep if heaven had provided sunshine for his need. I fancy there are few persons living today who ever knew the secret of that window, but I am one, as you shall see.
El nombre del hombre se decía que era Murlock. Aparentaba setenta años, pero realmente tenía unos cincuenta. Algo que no eran los años había influido en su envejecimiento. Su pelo y su larga barba eran blancas, y sus ojos, grises, como sin lustre, hundidos; su rostro excepcionalmente mostraba arrugas que parecían formar parte de dos sistemas que se cruzaban. Su figura era alta y parca, y tenía los hombros un poco encorvados, como si estuviera cargando algo. Yo nunca lo vi, sino que supe todo esto a través del relato del abuelo, quien me contó la historia cuando era niño; él lo había conocido cuando vivía cerca de allí, en aquellos años. The man's name was said to be Murlock. He was apparently seventy years old, actually about fifty. Something besides years had had a hand in his ageing. His hair and long, full beard were white, his grey, lustreless eyes sunken, his face singularly seamed with wrinkles which appeared to belong to two intersecting systems. In figure he was tall and spare, with a stoop of the shoulders - a burden bearer. I never saw him; these particulars I learned from my grandfather, from whom also I got the man's story when I was a lad. He had known him when living near by in that early day.
Un día Murlock fue encontrado en su cabaña, muerto. No era el momento ni el lugar para jueces de instrucción y periódicos, y supongo que todos asumieron que había muerto por causas naturales ya que, de no ser así, me lo habrían dicho y debería recordarlo. Sólo se que con lo que probablemente fuera un sentido de idoneidad, el cuerpo fue enterrado cerca de la cabaña, junto a la tumba de su esposa, quien le había precedido por tantos años que la tradición local casi no recordaba su existencia. Esto finaliza el último capítulo de esta historia real, exceptuando el hecho de que muchos años después, con un parecido espíritu intrépido, yo entré en ese lugar y me acerqué lo suficiente a la cabaña en ruinas como para lanzar una piedra sobre ella, y entonces corrí huyendo del fantasma que todo chico bien informado sabía que habitaba el lugar. Pero existe un capítulo anterior contado por mi abuelo. One day Murlock was found in his cabin, dead. It was not a time and place for coroners and newspapers, and I suppose it was agreed that he had died from natural causes or I should have been told, and should remember. I know only that with what was probably a sense of the fitness of things the body was buried near the cabin, alongside the grave of his wife, who had preceded him by so many years that local tradition had retained hardly a hint of her existence. That closes the final chapter of this true story - excepting, indeed, the circumstance that many years afterward, in company with an equally intrepid spirit, I penetrated to the place and ventured near enough to the ruined cabin to throw a stone against it, and ran away to avoid the ghost which every well-informed boy thereabout knew haunted the spot. But there is an earlier chapter - that supplied by my grandfather.
Cuando Murlock construía su cabaña empezó decididamente a conformar la granja trabajando con su hacha, sirviéndose del rifle como un apoyo, él era joven, fuerte y lleno de esperanza. Se había casado en aquel país del Este de donde procedía, como era costumbre, con una joven devota y honesta que compartía con él los peligros y las privaciones de rigor siempre con un espíritu alegre. No se recuerda su nombre; la tradición guarda silencio en cuanto a sus encantos personales aunque la duda se mantiene; ¡pero Dios prohibe que yo la comparta! De su afecto y felicidad hay evidentes muestras en todos y cada uno de los días de viudedad vividos por el hombre; ¿qué sino el magnetismo de unos benditos recuerdos podría haber encadenado un espíritu aventurero a un lugar como ese? When Murlock built his cabin and began laying sturdily about with his axe to hew out a farm - the rifle, meanwhile, his means of support - he was young, strong and full of hope. In that eastern country whence he came he had married, as was the fashion, a young woman in all ways worthy of his honest devotion, who shared the dangers and privations of his lot with a willing spirit and light heart. There is no known record of her name; of her charms of mind and person tradition is silent and the doubter is at liberty to entertain his doubt; but God forbid that I should share it! Of their affection and happiness there is abundant assurance in every added day of the man's widowed life; for what but the magnetism of a blessed memory could have chained that venturesome spirit to a lot like that?
Un día Murlock regresó de una cacería en un lugar distante del bosque y encontró a su mujer postrada con fiebre y delirando. No había médico en millas, no había vecinos, tampoco ella estaba en condición de carecer de atención. Así que él ejerció también la tarea de atenderla y curarla, pero al tercer día entró en coma y falleció, aparentemente sin jamás regresar a su sano juicio. One day Murlock returned from gunning in a distant part of the forest to find his wife prostrate with fever, and delirious. There was no physician within miles, no neighbour; nor was she in a condition to be left, to summon help. So he set about the task of nursing her back to health, but at the end of the third day she fell into unconsciousness arid so passed away, apparently, with never a gleam of returning reason.
Por lo que yo sé de una naturaleza como la de él, podemos aventurar algunos detalles del perfil dibujado por mi abuelo. Cuando se convenció que ella estaba muerta, Murlock tuvo aún sentido como para recordar que la muerte debe ser seguida por el entierro. En preparativos para su sacra labor, cometió un error tras otro, haciendo algunas cosas de manera incorrecta y otras que había hecho correctamente, las volvió a hacer una y otra vez. Sus fallas ocasionales en llevar a término cosas simples y ordinarias lo llenaron de estupor como el de un borracho que se cuestiona por la suspensión de las leyes familiares naturales. También se sorprendió por no llorar - sorprendido y un poco avergonzado -; seguro que no es bueno no llorar por los muertos. "Mañana", dijo en voz alta, "tengo que hacer el ataúd y enterrarla, y entonces la echaré de menos, cuando no la vea más; pero ahora, ella está muerta, por supuesto, pero todo está bien; de alguna manera debe ser así. Las cosas no pueden ser tan malas como parecen" From what we know of a nature like his we may venture to sketch in some of the details of the outline picture drawn by my grandfather. When convinced that she was dead, Murlock had sense enough to remember that the dead must be prepared for burial. In performance of this sacred duty he blundered now and again, did certain things incorrectly, and others which he did correctly were done over and over. His occasional failures to accomplish some simple and ordinary act filled him with astonishment, like that of a drunken man who wonders at the suspension of familiar natural laws. He was surprised, too, that he did not weep - surprised and a little ashamed; surely it is unkind not to weep for the dead. "Tomorrow," he said aloud, "I shall have to make the coffin arid dig the grave; and then I shall miss her, when she is no longer in sight; but now - she is dead, of course, but it is all right - it must be all right, somehow. Things cannot be so bad as they seem."
Él permaneció sobre el cadáver por la noche, ajustando el cabello y dandole los últimos, haciéndolo de manera muy mecánica, con un cuidado casi desalmado, y con un sentido de convicción en su mente de que todo aquello estaba bien, como si la fuera a tener de nuevo consigo, y todo fuera explicado. Nunca había experimentado el dolor; su capacidad de sentirlo no había sido utilizada jamás, ni su corazón ni su mente podían concebirlo. No sabía lo que era un golpe bajo; este conocimiento vendría después y jamás se marcharía. El Dolor es un artista de poderes tan variados como los instrumentos con los que interpreta sus cantos fúnebres hacia los muertos, evocando desde las más agudas y finas notas hasta los acordes más graves y bajos que pulsan el lento y recurrente latido de un tambor distante. Algunos se asustan, otros se quedan pasmados. Para este viene como un flechazo certero, punzando toda la sensibilidad de una vida entusiasta; para el otro como el golpe de una maza, que aplasta todo e inmoviliza todo. Vamos a concebir que Murlock se vio afectado de esta manera, por (y aquí estamos en un campo de no mayor seguridad que la de la mera conjetura) que ni bien terminó su pía labor, se sentó en una silla a un lado de la mesa en la que yacía el cuerpo, y depositó sus brazos en el borde de la mesa, dejando caer su cara en ellos, sin lágrimas y en exceso cansado. En ese momento provino desde la ventana abierta un sonido como de aullido de un chico perdido en las lejanías del oscuro bosque. Pero el hombre no se movió. De nuevo, y más cercano que antes, sonó el aullido sobrenatural. Quizás era una bestia salvaje; quizás era un sueño. Para Murlock estaba dormida. He stood over the body in the fading light, adjusting the hair and putting the finishing touches to the simple toilet, doing all mechanically, with soulless care. And still through his consciousness ran an undersense of conviction that all was right - that he should have her again as before, and everything explained. He had had no experience in grief; his capacity had not been enlarged by use. His heart could not contain it all, nor his imagination rightly conceive it. He did not know he was so hard struck; that knowledge would come later, and never go. Grief is an artist of powers as various as the instruments upon which he plays his dirges for the dead, evoking from some the sharpest, shrillest notes, from others the low, grave chords that throb recurrent like the slow beating of a distant drum. Some natures it startles; some it stupefies. To one it comes like the stroke of an arrow, stinging all the sensibilities to a keener life; to another as the blow of a bludgeon, which in crushing benumbs. We may conceive Murlock to have been that way affected, for (and here we are upon surer ground than that of conjecture) no sooner had he finished his pious work than, sinking into a chair by the side of the table upon which the body lay, and noting how white the profile showed in the deepening gloom, he laid his arms upon the table's edge, and dropped his face into them, tearless yet and unutterably weary. At that moment came in through the open window a long, wailing sound like the cry of a lost child in the far deeps of the darkening woods! But the man did not move. Again, and nearer than before, sounded that unearthly cry upon his failing sense. Perhaps it was a wild beast; perhaps it was a dream. For Murlock was asleep.
Algunas horas después, como luego se supo, el desgraciado vigía se despertó y deslizó su cabeza de los brazos, intentando escuchar sin saber porque. Allí en la negra oscuridad al lado de la muerte, recordando todo sin asustarse, forzó la vista para ver mejor, no sabía el qué. Todos sus sentidos estaban alertas, su respiración se suspendió, la sangre se le detuvo en las venas como respaldando al silencio. ¿Quién o qué lo había despertado, y dónde estaba? Some hours later, as it afterward appeared, this unfaithful watcher awoke and lifting his head from his arms intently listened - he knew not why. There in the black darkness by the side of the dead, recalling all without a shock, he strained his eyes to see - he knew not what. His senses were all alert, his breath was suspended, his blood had stilled its tides as if to assist the silence. Who - what had waked him, and where was it?
Súbitamente la mesa crujió bajo sus brazos, y al mismo tiempo escuchó, o creyó escuchar, un ligero, un paso suave, otro; suena como si fuera de un pie desnudo sobre el suelo! Suddenly the table shook beneath his arms, and at the same moment he heard, or fancied that he heard, a light, soft step - another - sounds as of bare feet upon the floor!
Estaba aterrorizado, paralizado, sin poder gritar o moverse. Necesariamente esperó, esperó allí en la oscuridad lo que parecieron siglos de un espanto tal que, hasta donde sabemos, nadie ha vivido nunca para contarlo. Trató en vano de pronunciar el nombre de la mujer muerta, también en vano su mano se estiró y palpó la mesa, para ver si ella estaba allí. Su garganta estaba atenazada y sus brazos y manos eran como plomo. Entonces ocurrió lo más espeluznante. Un cuerpo pesado pareció ser arrojado violentamente contra la mesa, con un tal ímpetu que lo empujó contra su pecho tan fuertemente como para tumbarlo. Al mismo tiempo oyó y sintió el impacto de algo sobre el piso, algo que chocó con tanta violencia que la casa entera se movió por el impacto. Siguió una reyerta, y una sucesión de sonidos imposibles de describir. Murlock se levantó. El miedo excesivo pasó a tomar control de sus facultades. Pasó su mano sobre la mesa. ¡No había nada ahí! He was terrified beyond the power to cry out or move. Perforce he waited - waited there in the darkness through seeming centuries of such dread as one may know, yet live to tell. He tried vainly to speak the dead woman's name, vainly to stretch forth his hand across the table to learn if she were there. His throat was powerless, his arms and hands were like lead. Then occurred something most frightful. Some heavy body seemed hurled against the table with an impetus that pushed it against his breast so sharply as nearly to overthrow him, and at the same instant he heard and felt the fall of something upon the floor with so violent a thump that the whole house was shaken by the impact. A scuffling ensued, and a confusion of sounds impossible to describe. Murlock had risen to his feet. Fear had by excess forfeited control of his faculties. He flung his hands upon the table. Nothing was there!
Hay un punto en que el terror puede conducir a la locura, y la locura incita a la acción. Sin ninguna intención definida, sin ningún motivo, pero con el obstinado impulso de un loco, Murlock pegó un brinco hacia la pared, donde estaba su arma cargada, y la descargó sin apuntar a ningún sitio concreto. Con el relámpago que iluminó la estancia, vio una enorme pantera arrastrando el cadáver de su mujer a través de la ventana, los dientes clavados en su garganta. Luego hubo una oscuridad más negra que la de antes y silencio; y cuando regresó a la consciencia, el sol brillaba y los pájaros cantaban en los árboles del bosque. There is a point at which terror may turn to madness; and madness incites to action. With no definite intent, from no motive but the wayward impulse of a madman, Murlock sprang to the wall, with a little groping seized his loaded rifle, and without aim discharged it. By the flash which lit up the room with a vivid illumination, he saw an enormous panther dragging the dead woman toward the window, its teeth fixed in her throat! Then there were darkness blacker than before, and silence; and when he returned to consciousness the sun was high and the wood vocal with songs of birds.
El cuerpo quedó cerca de la ventana, donde la bestia lo dejó antes de partir asustada por el fogonazo y la detonación del rifle. Las ropas estaban despedazadas, el largo cabello desordenado, las piernas quedaron desparramadas. Desde la garganta, horriblemente lacerada, había un manchón sanguinolento que todavía no había coagulado. La cinta con la que había vendado las muñecas estaba rota; las manos fuertemente crispadas. Entre los dientes tenía un fragmento de la oreja del animal. The body lay near the window, where the beast had left it when frightened away by the flash and report of the rifle. The clothing was deranged, the long hair in disorder, the limbs lay anyhow. From the throat, dreadfully lacerated, had issued a pool of blood not yet entirely coagulated. The ribbon with which he had bound the wrists was broken; the hands were tightly clenched. Between the teeth was a fragment of the animal's ear.
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