AlbaLearning - Audiolibros y Libros - Learn Spanish

| HOME | AUDIOLIBROS | AMOR | ERÓTICA | HUMOR | INFANTIL | MISTERIO | POESÍA | NO FICCIÓN | BILINGUAL | VIDEOLIBROS | NOVEDADES |


nervo en albalearning

Amado Nervo

"La mano y la luz"

Los balcones: entre el cielo y la tierra...

Biografía de Amado Nervo en AlbaLearning

 
 
[ Descargar archivo mp3 ]
 
Música: Clementi - Sonatina Op.36 No.1 in C major - 2: Andante
 
La mano y la luz
OBRAS DEL AUTOR
Biografía breve
Cuentos
Novelas
Poemas
Plenitud (Poemas en prosa)
Algunos. Crónicas varias
Mis filosofías
Los balcones

ESCRITORES MEXICANOS

Alfonso Reyes
Alvaro Mutis
Amado Nervo
Amparo Dávila
Augusto Monterroso
Carlos Díaz Dufóo
Carlos Fuentes
Ciro Bernal Ceballos
Efrén Hernández
Efrén Rebolledo
Fernández de Lizardi
Francisco Sosa
Ignacio Manuel Altamirano
Isidro Fabela Alfaro
José Emilio Pacheco
Jose Juan Tablada
Jose Vasconcelos
Juan José Arreola
Juan Ruiz de Alarcón
Juan Rulfo
Justino Fabela Alfaro
Justo Sierra Méndez
Luis Gonzaga Urbina
Manuel Acuña
Manuel Gutiérrez Nájera
Octavio Paz
Ramón López Velarde
René Avilés Fabila
Rosario Castellanos
Sergio Galindo Márquez
Salvador Elizondo
Sor Juana Inés de la Cruz

 

LE PUEDE INTERESAR
Cuentos Infantiles y Juveniles
Cuentos y Leyendas Populares
Cuentos de Navidad
Misterio y Terror
Poesía
     

Si en todo el curso de este pequeño libro Luis se ha asomado al balcón, ya para ver la tierra, ya para ver el cielo, ha habido, sin embargo, ocasiones, — muchas,— en que desde abajo, desde la calle, ha alzado los ojos para ver sus balcones.

¿Sabéis porqué? Pues porque desde uno de ellos, el que está lleno de macetas, una mujer agitaba todos los días la mano— la más linda, la más blanca, la más afilada mano que queráis imaginar— para hacer a Luis un signo de adiós, o, mejor dicho, de «¡hasta luego!»

Cuando el invierno desvestía los árboles, (como ahora que Luis traza estas líneas) los hermosos árboles que bordan la calle, merced a la ausencia de la estival cortina de hojas, él podía ver desde más lejos el amistoso signo de aquella mano blanca.

El signo aquél seguíale hasta doblar la esquina, o hasta la plataforma del tranvía.

Por la noche, Luis, al volver a casa, alzaba los ojos para ver otro balcón, del cual no se ha hablado sino incidentalmente en las primeras páginas de este libro: el tercero de la habitación, que pertenece a un saloncito contiguo al despacho, a la izquierda de éste.

Generalmente ese balcón estaba iluminado. La luz alegre que enrojecía los cristales, decíale a Luis: «Ella ha llegado ya... Lee o hace labor junto a la mesita de nogal con soportes de hierro y torneadas patas oblicuas... ¡Está esperándote!

Y Luis subía las escaleras con paso más ágil, más animoso, a fin de llegar antes a la salita iluminada, donde poco después leería también, al lado de ella, un hermoso libro...

Pero un día, la mujer rubia que se asomaba al balcón a hacer a Luis un signo de despedida con la mano larga y blanca, aquella mujer que le esperaba leyendo cerca de la mesita de nogal, enfermó y tuvo que encamarse .

Veintiún días después, una tarde de enero, muy desapacible, se la llevaban a un lejano cementerio... a un lejano cementerio que Luis adivina desde sus balcones, y que distinguiría muy bien de no estorbárselo los edificios que se alzan al sur.

Desde entonces, ¿lo creeréis? Luis miró, al llegar a casa y al salir, con más insistencia hacia el balcón.

Bien sabía él que aquella mano larga ya no podía hacerle signo ninguno. Bien sabía que (después de la noche en que el balcón de la izquierda estuvo más iluminado que de costumbre por la luz de unos cirios temblorosa), ya nunca más mostraría aquel fulgor rojizo, aquellos vivos rectángulos de la vidriera, en cuyo centro parecía que unas letras misteriosas y cordiales decían: «¡aquí estoy y te espero!»

Bien sabía esto Luis; y, sin embargo, un ímpetu incontenible hacíale alzar la cabeza, al salir de casa y al volver.

Pero pasaron los meses y los años, y Luis acabó por no levantar más los ojos, como si su alma niña, ingenua, enamorada del milagro, se hubiese convencido por fin de la inutilidad de su fantástica esperanza.

(Los balcones. Biblioteca nueva. Madrid. 1920)

Inicio
 

Índice del Autor

Poesía

 
 
 

¡Nuevos cada día!

NOvedades en AlbaLearning - Nuevos audiolibros cada día


De actualidad
Cuentos de Navidad *
Misterio y terror *
Literatura erótica para adultos. Guentos galantes. *
Cuentos de amor y desamor para San Valentín *
Colección de Poemas *

Fábulas *
Biografías Breves *
Pensamientos, Máximas y Aforismos *
Especiales
Santa Teresa de Jesús
Cervantes
Shakespeare
Rubén Darío
José Echegaray
José Zorrilla
Amado Nervo
Carmen de Burgos
 
Especial
"El artículo 438" de Carmen de Burgos
"Frankenstein" de Mary Shelley
"Las aventuras de Pinocho" de Carlo collodi
"La leyenda de D. Juan Tenorio" de José Zorrilla
AUTORES RECOMENDADOS
Don Quijote - Novelas Ejemplares - Auidiolibro y Libro Gratis en AlbaLearning William Shakespeare - IV Centenario - Audiolibro y Libro Gratis en AlbaLearning Especial de Rubén Darío en AlbaLearning - Centenario Especial Amado Nervo Especial de José Echegaray en AlbaLearning - Centenario II Centenario de José Zorrilla Carmen de Burgos (Colombine) - Audiolibros y Libros Gratis en AlbaLearning
 
ESPECIALES
Esta web utiliza cookies para poder darles una mejor atención y servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.

¿Cómo descargar los audiolibros?

Síganos en:

Síganos en Facebook - Síganos en Twitter - Síganos en Youtube

Deje un mensaje:

Guestbook (Deje su mensaje - Leave your message) Guest-book

©2019 AlbaLearning (All rights reserved)