La noche es oscura, profunda y tan cálida
Oue hasta el musgo áspero del ribazo tiene
Tibieza de carne.
La sombra es tan densa que me sueño a veces
Hundida entre el puño de un gigante negro.
Y sobre mi cuerpo lacio de fatiga
Lentamente trepan insectos nocturnos.
Por la senda pasa silbando un muchacho
Curvo bajo el peso de un haz de gramilla.
Yo estoy sola, sola, tendida en la sombra.
Y a mi lado cruzan después dos amantes
Absortos y lentos, las cabezas juntas,
Mientras que un cercano cantor invisible
Con voz de barítono, modula una copla.
En esta oscurísima noche de Enero,
Cálida y profunda,
Ante mí ha pasado la vida con todas
Sus hondas visiones de amor y belleza.
Yo estoy triste y sola tirada en la sombra.