A. Reyes Ochoa
Dicen que en el riñón de Andalucía hubo una escuela de médicos. El maestro preguntaba:
—¿Qué hay con este enfermo, Pepillo?
—Para mí —respondía el discípulo— que se trae una cefalalgia entre pecho y espalda que lo tiene frito.
—¿ Y por qué lo dices, salado?
—Señor maestro: porque me sale del alma.
El deslinde (1944).