La lluvia azul bañó la casa al tiempo que la iba pintando. Azul oscuro se puso el cielo, azules las montañas, azules las calles, hasta azul salió la luna. Ella se alegró y pensó en un poema, una canción, un cuento, una pintura. No pensó todo al mismo tiempo y no hizo nada, se quedó contemplando el color desde la ventana.
Hay momentos en que descender al infierno es bastante posible y hay momentos en que ascender al cielo parece un camino abierto. Estaba en este último estado con las manos azules, azul la cara y especialmente su espíritu.
No era oportuno ahora hacer recuentos, inventariar la vida. Cada quien tiene puntos favorables y algunos negativos. Se vive con la capacidad que en cierta forma se reviste de destino. Muy pocos pueden superar sus límites y otros ni hacen el esfuerzo por alcanzarlos.
¿Esfuerzos? Siempre tantos esfuerzos y casi todos ellos se esfuman con inmensa facilidad sin dejar rastros de utilidades. Pero, ¿se debía medir la vida por resultados, tal como se hace con las cosas materiales? Suena bastante mal hasta pensarlo.
No, no debía tocar ese campo velado de los sentidos, de los signos, de las sumas y de las restas. Ese síntoma maligno de por qué yo, de por qué usted y de por qué los otros. Debía más bien examinar las limitaciones y su engarce con las torpezas.
El mundo es siempre muchos mundos paralelos y totalmente diferentes. Poco sabía de cómo se vive en China, en Oriente, en África, en Europa. En algunos lugares preveía algo primario y en otros una extremada sofisticación. Yen todas partes la vida semejante en los puntos esenciales: nacer, crecer, decrecer y morir. Además lo común de las historias personales, la soledad, la angustia, la incertidumbre, el juego que de repente enseña la sangre, el trabajo con su eterno ciclo de lo mismo, el desafío con la enseñanza inmemoriada de que era mejor el silencio y hacer sólo lo indispensable.
Pensó que también por dentro estaba azul como el ambiente y esa lluvia con tantos sonidos azules. Algo en ella había cambiado y eso tiene relación con la otra.