- El sueño hoy no quiere
venir por acá.
Anda, ratoncito,
a ver dónde está.
- Señora, mi ama,
yo lo vi bailar
con dos damas rubias
en la casa real.
- Dile que Natacha
se quiere dormir;
que mi niña es buena
como un serafín.
Que venga en seguida,
y le daré yo
un collar de plata
y un limón de olor.