AlbaLearning - Audiolibros y Libros - Learn Spanish

New!, Free!, ¡Gratis!|¡APRENDA IDIOMAS! - LEARN LANGUAGES!

Bookmark and Share
"Miré los muros de la patria mía" Quevedo,   "Las medias de los flamencos" Horacio Quiroga    "Las buenas hadas " Julia de Asensi,   "Ojos claros, serenos" Gutierre de Cetina,   "El muchacho y la fortuna" Samaniego,   "La pared" V. Blasco Ibañez,   "El pescadorcito Urashima" Juan Valera   "El castillo de lo inconsciente" Amado Nervo,   "Ex oblivione" H.P. Lovecraft,   "Todavía" Mario Benedetti,   "El amor que calla" Gabriela Mistral,  "Amor mío, el invierno regresa..." Pablo Neruda,   "Fue una alegría" Miguel Hernández,  "El soldadito de plomo" H. C. Andersen,  "El amigo fiel" Oscar Wilde

Juan Valera

JUAN

VALERA

"Los Santos de Francia"

Biografía de Juan Valera en Wikipedia

 
CUENTOS Y CHASCARRILLOS ANDALUCES
LOS SANTOS DE FRANCIA

 

En una de las mejores poblaciones de la Mancha vivía, no hace mucho tiempo, un rico labrador, muy chapado a la antigua, cristiano viejo, honrado y querido de todo el mundo. Su mujer, rolliza y saludable, fresca y lozana todavía, a pesar de sus cuarenta y pico de años, le había dado un hijo único, que era muy lindo muchacho, avispado y travieso.

Como este muchacho estaba mimadísimo por su padre y por su madre, era harto difícil hacer carrera con él. A pesar de su mucha inteligencia, a la edad de diez años, leía con dificultad y al escribir hacía unos garrapatos ininteligibles. Lo único que el chico sabía bien era la doctrina cristiana y querer y respetar al autor de sus días y a su señora mamá. El niño era tan gracioso y ocurrente, que tenía embobado a todo el vecindario. Cuantos le conocían le reían los chistes y ponían su ingenio por las nubes, con lo cual al rico labrador se le caía la baba de gusto.

-¡Qué lástima, decía, que este chico se críe cerril en el pueblo, sin hacer más que jugar al hoyuelo, a las chapas, al toro y al salto de la comba, con todos los pilletes! Si yo le enviase a un buen colegio, en una gran ciudad, sin duda que volvería hecho un pozo de ciencia, sería la gloria y el apoyo de mi vejez y serviría y honraría a su patria.

Tanto caviló en esto el labrador, que al fin, sobreponiéndose a la pena que le causaba el separarse de su hijo, le envió a que estudiase en París nada menos.

Seis años estuvo por allí estudiando en uno de los mejores colegios primero y después en la Sorbona.

Como él era, naturalmente, muy despejado, aprovechó mucho, y volvió a casa de sus padres sabiendo cuanto hay que saber, y además elegantísimo y atildadísimo: hecho un verdadero dije; lo que ahora llaman un dandy, un gomoso.

El padre y la madre estaban más encantados que nunca. Sólo no gustaban de cierto irreverente desenfado que el chico tenía y de que daba muestras a cada paso.

Iba a entrar o a salir por una puerta, y exclamando:

-San Fasón, San Complimán, San Ceremoní-, pasaba antes que su padre.

Hablaba su padre y le interrumpía, y no le dejaba hablar, diciendo:

-San Fasón, San Complimán, San Ceremoní.

Se ponían a la mesa y se servía antes que su padre y madre, tomando lo mejor de cada plato y diciendo siempre:

-San Fasón, San Complimán, San Ceremoní. *

El padre disimuló al principio, ya que por todo lo demás el muchacho le embelesaba: pero, al cabo, hubo de cargarse, perdió la paciencia, y dijo al chico con grande enojo:

-Mira, hijo mío, vete muy enhoramala y no me invoques ni me mientes más en tu vida a esos santos de Francia, que serán muy milagrosos, pero que están infamemente mal criados.

 

* En Francés "Sans façons, sans compliments, sans cérémonies" = Sin cumplidos

CUENTOS Y CHASCARRILLOS ANDALUCES

Inicio
Bookmark and Share    Follow me on FacebookAlbaLearning Facebook
 
©2007-2010 AlbaLearning (All rights reserved)