AlbaLearning - Audiolibros y Libros - Learn Spanish

| HOME | AUDIOLIBROS | AMOR | ERÓTICA | HUMOR | INFANTIL | MISTERIO | POESÍA | NO FICCIÓN | BILINGUAL | VIDEOLIBROS | NOVEDADES |


Miguel de Unamuno en AlbaLearning

Miguel de Unamuno

"Nada menos que todo un hombre"

8

Biografía de Miguel de Unamuno en Wikipedia

 
 
[ Descargar archivo mp3 ]
 
Música: Schumann Album für die Jugend op.68, no. 1 "Melodie"
 
Nada menos que todo un hombre
OTRAS OBRAS DEL AUTOR
Cuentos
El amor que asalta
El contertulio
El misterio inicial de mi vida
El sencillo Don Rafael
 
Novelas
El marqués de Lumbría
Nada menos que todo un hombre
 
Poemas
Cuando duerme la madre junto al niño
Dama de ensueño
El Cristo de Velázquez
El fracaso de la vida
La oración del ateo
La unión con Dios
Madre llévame a la cama
Memnón
Oración final
 
LE PUEDE INTERESAR

San Agustín
San Juan de la Cruz
Santa Teresa de Jesús
Sor Juana Inés de la Cruz
Miguel de Unamuno
Vida y escenas de Jesús

<<< 8 >>>
 

En tanto, el conde proseguía el cerco de Julia. Fingía estar acongojado por sus desventuras domésticas para así excitar la compasión de su amiga, y por la compasión llevarla al amor, y al amor culpable, a la vez que procuraba darle a entender que conocía también algo de las interioridades del hogar de ella.

— Sí, Julia, es verdad; mi casa es un infierno, un verdadero infierno, y hace usted bien en compadecerme como me compadece. ¡Ah, si nos hubiésemos conocido antes! ¡Antes de yo haberme uncido a mi desdicha! Y usted...

— Yo a la mía, ¿no es eso?

— ¡No, no; no quería decir eso..., no!

— ¿Pues qué es lo que usted quería decir, conde?

— Antes de haberse usted entregado a ese otro hombre, a su marido...

— ¿Y usted sabe que me habría entonces entregado a usted?

— ¡Oh, sin duda, sin duda...!

— ¡Qué petulantes son ustedes los hombres!

— ¿Petulantes?

— Sí, petulantes. Ya se supone usted irresistible.

— ¡Yo... no!

— ¿Pues quién?

—¿Me permite que se lo diga, Julia?

— ¡Diga lo que quiera!

— ¡Pues bien, se lo diré! Lo irresistible habría sido no yo, sino mi amor. ¡Sí, mi amor!

— ¿Pero es una declaración en regla, señor conde? Y no olvide que soy una mujer casada, honrada, enamorada de su marido...

— Eso...

— ¿Y se permite usted dudarlo? Enamorada, sí, como me lo oye, enamorada, sinceramente enamorada de mi marido.

— Pues lo que es él...

— ¿Eh? ¿Qué es eso? ¿Quién le ha dicho a usted que él no me quiere?

— ¡Usted misma!

— ¿Yo? ¿Cuándo le he dicho yo a usted que Alejandro no me quiere? ¿Cuándo?

— Me lo ha dicho con los ojos, con el gesto, con el porte...

— ¡Ahora me va a salir con que he sido yo quien le he estado provocando a que me haga el amor...! ¡Mire usted, señor conde, ésta va a ser la última vez que venga a mi casa!

— ¡Por Dios, Julia!

— ¡La última vez, he dicho!

— Por Dios, déjeme venir a verla, en silencio, a contemplarla, a enjugarme, viéndola, las lágrimas que lloro, hacia adentro...

— ¡Qué bonito!

— Y lo que le dije que tanto pareció ofenderla...

— ¿Pareció? ¡Me ofendiól

— ¿Es que puedo yo ofenderla?

— ¡Señor conde...!

— Lo que la dije, y que tanto la ofendió, fue tan solo que, si nos hubiésemos conocido antes de haberme yo entregado a mi mujer y usted a su marido, yo la habría querido con la misma locura que hoy la quiero...

— ¡Señor conde...!

— ¡Déjeme desnudarme el corazón! Yo la habría querido con la misma locura con que hoy la quiero, y habría conquistado su amor con el mío. No con mi vaior, no; no con mi mérito, sino sólo a fuerza de cariño. Que no soy yo, Julia, de esos hombres que creen domeñar y conquistar a la mujer por su propio mérito, por ser quienes son; no soy de esos que exigen que se los quiera, sin dar, en cambio, su cariño. En mí, pobre noble venido a menos, no cabe tal orgullo.

Julia absorbía lentamente y gota a gota el veneno.

— Porque hay hombres — prosiguió ei conde — incapaces de querer, pero que exigen que se los quiera, y creen tener derecho al amor y a la fidelidad incondicionales de la pobre mujer que se les rinda. Hay quienes toman una mujer hermosa y famosa por su hermosura para envanecerse de ello, de llevarla al lado como podrían llevar una leona domesticada, y decir: «Mi leona; ¿véis cómo me está rendida?» ¿Y por eso querría a su leona?

— Señor conde..., señor conde, que está usted entrando en un terreno...

Entonces el de Bordaviella se le acercó aún más, y casi al oído, haciéndola sentir en la oreja, hermosísima rosada concha de carne entre zarcillos de peló castaño refulgente, el cosquilleo de su aliento entrecortado, le susurró:

— Donde estoy entrando es en tu conciencia, Julia.

El tú arreboló la oreja culpable. El pecho de Julia ondeaba como el mar al acercarse la galerna.

— Sí, Julia, estoy entrando en tu conciencia.

— ¡Déjeme, por Dios, señor conde, déjeme! ¡Si entrase él ahora...!

— No, él no entrará. A él no le importa nada de tí. Él nos deja así, solos, porque no te quiere... ¡No, no te quiere! ¡No te quiere, Julia, no te quiere!

— Es que tiene absoluta confianza en mí...

— ¡En ti, no! En sí mismo. ¡Tiene absoluta confianza, ciego, en sí mismo! Cree que a él, por ser él, él, Alejandro Gómez, el que ha fraguado una fortuna..., no quiero saber cómo..., cree que a él no es posible que le falte mujer alguna. A mí me desprecia, lo sé...

— Sí, le desprecia a usted...

— ¡Lo sabía! Pero tanto como a mí te desprecia a ti...

— ¡Por Dios, señor conde, por Dios, cállese, que me está matando!

— Quien te matará es él, él, tu marido. ¡Y no serás la primera!

— ¡Eso es una infamia, señor conde; eso es una infamia! ¡Mi marido no mató a su mujerl ¡Y váyase, váyase; váyase y no vuelva!

— Me voy; pero... volveré. Me llamarás tú.

Y se fue, dejándola malherida en el alma. «¿Tendrá razón este hombre? — se decía — . ¿Será así? Porque él me ha revelado lo que yo no quería decirme ni a mí misma. ¿Será verdad que me desprecia? ¿Será verdad que no me quiere?»

Inicio
<<< 8 >>>
  Índice de obra  
 

Índice del Autor

Cuentos de amorr

 
 
 

¡Nuevos cada día!

NOvedades en AlbaLearning - Nuevos audiolibros cada día


De actualidad
Cuentos de Navidad *
Misterio y terror *
Literatura erótica para adultos. Guentos galantes. *
Cuentos de amor y desamor para San Valentín *
Colección de Poemas *

Fábulas *
Biografías Breves *
Pensamientos, Máximas y Aforismos *
Especiales
Santa Teresa de Jesús
Cervantes
Shakespeare
Rubén Darío
José Echegaray
 
Especial
"Confesiones" de San Agustín
"Frankenstein" de Mary Shelley
"Las aventuras de Pinocho" de Carlo collodi
HOY RECOMENDAMOS

Infantiles y Juveniles

Una pareja de enamorados
El joven afortunado
La mariposa

Adultos:

Tristán el sepulturero
La muerte de Salomé
Una noche terrible
AUTORES RECOMENDADOS
Don Quijote - Novelas Ejemplares - Auidiolibro y Libro Gratis en AlbaLearning William Shakespeare - IV Centenario - Audiolibro y Libro Gratis en AlbaLearning Especial de Rubén Darío en AlbaLearning - Centenario Especial de José Echegaray en AlbaLearning - Centenario Especial de Felipe Trigo en AlbaLearning - Centenario Centenario de Santa Teresa de Jesús - Audiolibros y Libros Gratis en AlbaLearning
 
ESPECIALES
OBRAS RECOMENDADAS

Inicio

Esta web utiliza cookies para poder darles una mejor atención y servicio. Si continúa navegando consideramos que acepta su uso.

¿Cómo descargar los audiolibros?

Síganos en:

Síganos en Facebook - Síganos en Twitter - Síganos en Youtube

Deje un mensaje:

Guestbook (Deje su mensaje - Leave your message) Guest-book

Visítenos también en:

Blog  

Podcast Audiolibros

©2017 AlbaLearning (All rights reserved)