AlbaLearning - Audiolibros y Libros - Learn Spanish

New!, Free!, ¡Gratis!|¡APRENDA IDIOMAS! - LEARN LANGUAGES!

Bookmark and Share
"Miré los muros de la patria mía" Quevedo,   "Las medias de los flamencos" Horacio Quiroga    "Las buenas hadas " Julia de Asensi,   "Ojos claros, serenos" Gutierre de Cetina,   "El muchacho y la fortuna" Samaniego,   "La pared" V. Blasco Ibañez,   "El pescadorcito Urashima" Juan Valera   "El castillo de lo inconsciente" Amado Nervo,   "Ex oblivione" H.P. Lovecraft,   "Todavía" Mario Benedetti,   "El amor que calla" Gabriela Mistral,  "Amor mío, el invierno regresa..." Pablo Neruda,   "Fue una alegría" Miguel Hernández,  "El soldadito de plomo" H. C. Andersen,  "El amigo fiel" Oscar Wilde
Gustavo Adolfo Bécquer

RIMAS

I II III IV V VI VII VIII IX X
XI XII XIII XIV XV XVI XVII XVIII XIX XX
XXI XXII XXIII XXIV XXV XXVI XXVII XXVIII XXIX XXX
XXXI XXXII XXXIII XXXIX XXXV XXXVI XXXVII XXXVIII XXXIX XL
XLI XLII XLIII XLIV XLV XLVI XLVII XLVIII XLIX L
LI LII LIII LIV LV LVI LVII LVIII LIX LX
LXI LXII LXIII LXIV LXV LXVI LXVII LXVIII LXIX LXX
LXXI LXXII LXXIII LXXIV LXXV LXXVI LXXVII LXXVIII LXXIX LXXX
LXXXI LXXXII LXXXIII LXXXIV LXXXV LXXXVI LXXXVII LXXXVIII LXXXIX XC
XCI XCII XCIII XCIV XCV XCVI XCVII XCVIII    
RIMAS <<Por título LEYENDAS 
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Biografía y obra en Wikipedia
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER

 

[ Descargar archivo mp3 ] 1.8Mb

 

RIMA XXVII

Despierta, tiemblo al mirarte:
dormida, me atrevo a verte;
por eso, alma de mi alma,
yo velo cuando tú duermes.

Despierta, ríes y al reír tus labios
inquietos me parecen
relámpagos de grana que serpean
sobre un cielo de nieve.

Dormida, los extremos de tu boca
pliega sonrisa leve,
suave como el rastro luminoso
que deja un sol que muere.
“¡Duerme!”

Despierta miras y al mirar tus ojos
húmedos resplandecen,
como la onda azul en cuya cresta
chispeando el sol hiere.

Al través de tus párpados, dormida;
tranquilo fulgor vierten
cual derrama de luz templado rayo
lámpara transparente.
“¡Duerme!”

Despierta hablas, y al hablar vibrantes
tus palabras parecen
lluvia de perlas que en dorada copa
se derrama a torrentes.

Dormida, en el murmullo de tu aliento
acompasado y tenue,
escucho yo un poema que mi alma
enamorada entiende.
“¡Duerme!”

Sobre el corazón la mano
me he puesto porque no suene
su latido y en la noche
turbe la calma solemne.

De tu balcón las persianas
cerré ya porque no entre
el resplandor enojoso
de la aurora y te despierte.
“¡Duerme!”

   
Inicio
GUSTAVO ADOLFO BÉCQUER
Bookmark and Share    Follow me on FacebookAlbaLearning Facebook
 
©2007-2010 AlbaLearning (All rights reserved)