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H.P Lovecraft en AlbaLearning

H.P. LOVECRAFT

"En la cripta- In the vault "

Biografía de Howard Phillips Lovecraft en Wikipedia 
H.P.LOVECRAFT
EN LA CRIPTA ESPAÑOLAUDIO
IN THE VAULT English text 
 
OTRAS OBRAS DEL AUTOR
 
Aire frío *
Celephais
Dagón
De la oscuridad
El alquimista *
El árbol
El caos reptante *
El ceremonial
El extraño
El clérigo malvado 
El grito del muerto
En la cripta 
Ex oblivione 
La bestia de la cueva
La calle
La ciudad sin nombre
La nave blanca
La pradera verde
La torre (+videolibro)
La tumba
Lo innombrable *
Los gatos de Ulthar 
Polaris 
 
Textos Bilingües-Bilingual Texts
H.P. LOVECRAFT
 
El Ceremonial - The Festival
La ciudad sin nombre -La ciudad sin nombre
De la oscuridad - From the dark
El árbol-The tree
El clérigo malvado - The evil clergyman 
El grito del muerto - The scream of the dead
En la cripta - In the Vault 
Ex oblivione - Ex oblivione
La bestia de la cueva - The beast in the cave
La calle - The street
La ciudad sin nombre - The nameless city
La pradera verde - The green medow
La tumba - The tomb
Los gatos de ulthar - The cats of Ulthar 
Polaris-Polaris
 
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EN LA CRIPTA
IN THE VAULT
Nada más absurdo, a mi juicio, que esa tópica asociación entre lo hogareño y lo saludable que parece impregnar la psicología de la multitud. Mencione usted un bucólico paraje yanqui, un grueso y chapucero enterrador de pueblo y un descuidado contratiempo con una tumba, y ningún lector esperará otra cosa que un relato cómico, divertido pero grotesco. Dios sabe, sin embargo, que la prosaica historia que la muerte de George Birch me permite contar tiene, en sí misma, ciertos elementos que hacen que la más oscura de las comedias resulte luminosa.
There is nothing more absurd, as I view it, than that conventional association of the homely and the wholesome which seems to pervade the psychology of the multitude. Mention a bucolic Yankee setting, a bungling and thick-fibred village undertaker, and a careless mishap in a tomb, and no average reader can be brought to expect more than a hearty albeit grotesque phase of comedy. God knows, though, that the prosy tale which George Birch's death permits me to tell has in it aspects beside which some of our darkest tragedies are light.
Birch quedó impedido y cambió de negocio en 1881, aunque nunca comentaba el asunto si es que podía evitarlo. Tampoco lo hacía su viejo médico, el doctor Davis, que murió hace años. Se acepta generalmente que su dolencia y daños fueron resultado de un desafortunado resbalón por el que Birch quedó encerrado durante nueve horas en el mortuorio cementerio de Peck Valley, logrando salir sólo mediante toscos y destructivos métodos. Pero mientras que esto es una verdad de la que nadie duda, había otros y más negros aspectos sobre los que el hombre solía murmurar en sus delirios de borracho, cerca de su final. Se confió a mí porque yo era médico, y porque probablemente sentía la necesidad de hablar con alguien después de la muerte de Davis. Era soltero y carecía completamente de parientes. 
 
Birch acquired a limitation and changed his business in 1881, yet never discussed the case when he could avoid it. Neither did his old physician Dr. Davis, who died years ago. It was generally stated that the affliction and shock were results of an unlucky slip whereby Birch had locked himself for nine hours in the receiving tomb of Peck Valley Cemetery, escaping only by crude and disastrous mechanical means; but while this much was undoubtedly true, there were other and blacker things which the man used to whisper to me in his drunken delirium toward the last. He confided in me because I was his doctor, and because he probably felt the need of confiding in someone else after Davis died. He was a bachelor, wholly without relatives. 
Birch, antes de 1881, era el enterrador municipal de Peck Valley, siendo un rústico y primitivo, incluso para como puede ser ese tipo de gente. Lo que he oído sobre sus métodos resulta increíble, al menos para una ciudad, e incluso Peck Valley se habría estremecido de haber conocido la dudosa ética de sus artes mortuorias en materias tan escabrosas como el apropiarse de los forros, invisibles bajo la tapa del ataúd, o el grado de dignidad que daba al disponer y adaptar los miembros no visibles de sus inquilinos sin vida a unos recipientes no siempre calculados con exactitud precisión. Más concretamente, Birch era dejado, insensible y profesionalmente indeseable, aunque no creo que fuera mala persona. Era, sencillamente, tosco de temperamento y profesión... bruto, descuidado y borracho, y así lo probaba su fácil tendencia a los accidentes, así como su carencia de esos mínimos de imaginación que mantiene el ciudadano medio dentro de ciertos límites fijados por el buen gusto.   Birch, before 1881, had been the village undertaker of Peck Valley; and was a very calloused and primitive specimen even as such specimens go. The practices I heard attributed to him would be unbelievable today, at least in a city; and even Peck Valley would have shuddered a bit had it known the easy ethics of its mortuary artist in such debatable matters as the ownership of costly "laying-out" apparel invisible beneath the casket's lid, and the degree of dignity to be maintained in posing and adapting the unseen members of lifeless tenants to containers not always calculated with sublimest accuracy. Most distinctly Birch was lax, insensitive, and professionally undesirable; yet I still think he was not an evil man. He was merely crass of fibre and function- thoughtless, careless, and liquorish, as his easily avoidable accident proves, and without that modicum of imagination which holds the average citizen within certain limits fixed by taste.
No sabría decir cuándo comienza la historia de Birch, ya que no soy un relator avezado. Supongo que puede empezar en el frío diciembre de 1880, cuando el terreno se heló y los sepultureros descubrieron que no podían cavar más tumbas hasta la primavera. Afortunadamente, el pueblo era pequeño y las muertes bastante escasas, por lo que fue imposible dar a todas las cargas inanimadas de Birch un paraíso temporal en el simple y anticuado mortuorio. El enterrador se volvió doblemente perezoso con aquel tiempo amargo y pareció sobrepasarse a sí mismo en descuido. Nunca había colocado juntos tantos ataúdes flojos y contrahechos, o abandonado más flagrantemente el cuidado del oxidado cerrojo de la puerta del mortuorio, que abría y cerraba a portazos, con el más negligente abandono. 
 
Just where to begin Birch's story I can hardly decide, since I am no practiced teller of tales. I suppose one should start in the cold December of 1880, when the ground froze and the cemetery delvers found they could dig no more graves till spring. Fortunately the village was small and the death rate low, so that it was possible to give all of Birch's inanimate charges a temporary haven in the single antiquated receiving tomb. The undertaker grew doubly lethargic in the bitter weather, and seemed to outdo even himself in carelessness. Never did he knock together flimsier and ungainlier caskets, or disregard more flagrantly the needs of the rusty lock on the tomb door which he slammed open and shut with such nonchalant abandon. 
Al fin llegó el deshielo de la primavera y las tumbas fueron laboriosamente habilitadas para los nueve silenciosos frutos del espantoso cosechero que les aguardaba en la tumba. Birch, aun temiendo el fastidio de remover y enterrar, comenzó a trasladarlos una desagradable mañana de abril, pero se detuvo, tras depositar a un mortal inquilino en su eterno descanso, por culpa de una tremenda lluvia que pareció irritar a su caballo. El cadáver era el de Darius Park, el nonagenario, cuya tumba no estaba lejos del mortuorio. Birch decidió que, el día siguiente, empezaría con el viejo Matthew Fenner, cuya tumba también se encontraba cerca; pero la verdad es que pospuso el asunto por tres días, no volviendo al trabajo hasta el día 15, Viernes Santo. No siendo supersticioso, no se fijó en la fecha, aunque tras lo que pasó se negó siempre a hacer algo de importancia en ese fatídico sexto día de la semana. Desde luego, los sucesos de aquella noche cambiaron enormemente a George Birch. 
 
At last the spring thaw came, and graves were laboriously prepared for the nine silent harvests of the grim reaper which waited in the tomb. Birch, though dreading the bother of removal and interment, began his task of transference one disagreeable April morning, but ceased before noon because of a heavy rain that seemed to irritate his horse, after having laid but one mortal tenement to its permanent rest. That was Darius Peck, the nonagenarian, whose grave was not far from the tomb. Birch decided that he would begin the next day with little old Matthew Fenner, whose grave was also near by; but actually postponed the matter for three days, not getting to work till Good Friday, the 15th. Being without superstition, he did not heed the day at all; though ever afterward he refused to do anything of importance on that fateful sixth day of the week. Certainly, the events of that evening greatly changed George Birch. 
La tarde del 15 de abril, viernes, Birch se dirigió a la tumba con caballo y carro, dispuesto a trasladar el cuerpo de Matthew Fenner. Él admite que en aquellos momentos no estaba del todo sobrio, aunque entonces no se daba tan plenamente a la bebida como haría más tarde, tratando de olvidar ciertas cosas. Se encontraba sólo lo bastante mareado y descuidado como para fastidiar a su sensible caballo, sofrenándolo junto al mortuorio, por lo que éste relinchó y piafó y se agitó, tal como lo hiciera la ocasión anterior, cuando le molestó la lluvia. El día era claro, pero se había levantado un fuerte viento, y Birch se alegró de contar con refugio mientras corría el cerrojo de hierro y entraba en el vestíbulo de la cripta. Otro no podría haber soportado la húmeda y olorosa estancia, con los ocho ataúdes descuidadamente colocados, pero Birch, en aquellos días, era insensible y sólo cuidaba de poner el ataúd correcto en la tumba correspondiente. No había olvidado las críticas suscitadas por los parientes de Hannah Bixby cuando, deseando transportar el cuerpo de ésta al cementerio de la ciudad a la que se habían mudado, encontraron en la caja al juez Capwell bajo su lápida. 
 
On the afternoon of Friday, April 15th, then, Birch set out for the tomb with horse and wagon to transfer the body of Matthew Fenner. That he was not perfectly sober, he subsequently admitted; though he had not then taken to the wholesale drinking by which he later tried to forget certain things. He was just dizzy and careless enough to annoy his sensitive horse, which as he drew it viciously up at the tomb neighed and pawed and tossed its head, much as on that former occasion when the rain had vexed it. The day was clear, but a high wind had sprung up; and Birch was glad to get to shelter as he unlocked the iron door and entered the side-hill vault. Another might not have relished the damp, odorous chamber with the eight carelessly placed coffins; but Birch in those days was insensitive, and was concerned only in getting the right coffin for the right grave. He had not forgotten the criticism aroused when Hannah Bixby's relatives, wishing to transport her body to the cemetery in the city whither they had moved, found the casket of Judge Capwell beneath her headstone. 
La luz era tenue, pero la vista de Birch era buena y no cogió por error el ataúd de Asaph Sawyer, a pesar de que era muy similar. De hecho, había fabricado aquella caja para Matthew Fenner, pero la dejó a un lado, por ser demasiado tosca y endeble, en un rapto de curioso sentimentalismo provocado por el recuerdo de cuán amable y generoso fue con él el pequeño anciano durante su bancarrota, cinco años antes. Había dado al viejo Matt lo mejor que su habilidad podía crear, pero era lo bastante ahorrativo como para guardarse el ejemplar desechado y usarlo cuando Asaph Sawyer murió de fiebres malignas. Sawyer no era un hombre amable y se contaban muchas historias sobre su casi inhumano temperamento vengativo y su tenaz memoria para ofensas reales o fingidas. Con él, Birch no sintió remordimientos cuando le asignó el destartalado ataúd que ahora apartaba de su camino, buscando la caja de Fenner. 
 
The light was dim, but Birch's sight was good, and he did not get Asaph Sawyer's coffin by mistake, although it was very similar. He had, indeed, made that coffin for Matthew Fenner; but had cast it aside at last as too awkward and flimsy, in a fit of curious sentimentality aroused by recalling how kindly and generous the little old man had been to him during his bankruptcy five years before. He gave old Matt the very best his skill could produce, but was thrifty enough to save the rejected specimen, and to use it when Asaph Sawyer died of a malignant fever. Sawyer was not a lovable man, and many stories were told of his almost inhuman vindictiveness and tenacious memory for wrongs real or fancied. To him Birch had felt no compunction in assigning the carelessly made coffin which he now pushed out of the way in his quest for the Fenner casket. 
Fue justo al reconocer el ataúd del viejo Matt cuando la puerta se cerró de un portazo, empujada por el viento, dejándolo en una penumbra aún más profunda que la de antes. El angosto tragaluz admitía sólo el paso de los más débiles rayos, y el ventiladero sobre su cabeza virtualmente ninguna, así que se vio obligado a un profano palpar mientras hacía un trastabilleante camino entre las cajas, rumbo al pestillo. En esa penumbra fúnebre agitó el mohoso pomo, empujó las planchas de hierro y se preguntó por qué el enorme portón se había vuelto repentinamente tan recalcitrante. En ese crepúsculo, además, comenzó a comprender la verdad y gritó en voz alta, mientras su caballo, fuera, no pudo más que darle una réplica, aunque poco amistosa. Porque el pestillo tanto tiempo descuidado se había roto sin duda, dejando al descuidado enterrador atrapado en la cripta, víctima de su propia desidia. 
 
It was just as he had recognised old Matt's coffin that the door slammed to in the wind, leaving him in a dusk even deeper than before. The narrow transom admitted only the feeblest of rays, and the overhead ventilation funnel virtually none at all; so that he was reduced to a profane fumbling as he made his halting way among the long boxes toward the latch. In this funereal twilight he rattled the rusty handles, pushed at the iron panels, and wondered why the massive portal had grown so suddenly recalcitrant. In this twilight too, he began to realise the truth and to shout loudly as if his horse outside could do more than neigh an unsympathetic reply. For the long-neglected latch was obviously broken, leaving the careless undertaker trapped in the vault, a victim of his own oversight. 
Aquello debió suceder sobre las tres y media de la tarde. Birch, siendo de temperamento flemático y práctico, no gritó durante mucho tiempo, sino que procedió a buscar algunas herramientas que recordaba haber visto en una esquina de la sala. Es dudoso que sintiera todo el horror y lo horripilante de su posición, pero el solo hecho de verse atrapado tan lejos de los caminos transitados por los hombres era suficiente para exasperarlo por completo. Su trabajo diurno se había visto tristemente interrumpido, y a no ser que la suerte llevase en aquellos momentos a algún caminante hasta las cercanías, debería quedarse allí toda la noche o más tarde. Pronto apareció el montón de herramientas y, seleccionando martillo y cincel, Birch regresó, entre los ataúdes, a la puerta. El aire había comenzado a ser excesivamente malsano, pero no prestó atención a este detalle mientras se afanaba, medio a tientas, contra el pesado y corroído metal del pestillo. Hubiera dado lo que fuera por tener una linterna o un cabo de vela, pero, careciendo de ambos, chapuceaba como podía, medio a ciegas. 
 
The thing must have happened at about three-thirty in the afternoon. Birch, being by temperament phlegmatic and practical, did not shout long; but proceeded to grope about for some tools which he recalled seeing in a corner of the tomb. It is doubtful whether he was touched at all by the horror and exquisite weirdness of his position, but the bald fact of imprisonment so far from the daily paths of men was enough to exasperate him thoroughly. His day's work was sadly interrupted, and unless chance presently brought some rambler hither, he might have to remain all night or longer. The pile of tools soon reached, and a hammer and chisel selected, Birch returned over the coffins to the door. The air had begun to be exceedingly unwholesome; but to this detail he paid no attention as he toiled, half by feeling, at the heavy and corroded metal of the latch. He would have given much for a lantern or bit of candle; but lacking these, bungled semi-sightlessly as best he might. 
Cuando se cercioró de que el pestillo estaba bloqueado sin remisión, al menos para herramientas tan rudimentarias y bajo tales condiciones tenebrosas de luz, Birch buscó alrededor otra forma de escapar. La cripta había sido excavada en una ladera, por lo que el angosto túnel de ventilación del techo corría a través de algunos metros de tierra, haciendo que esta dirección fuera inútil de considerar. Sobre la puerta, no obstante, el tragaluz alto y en forma de hendidura, situado en la fachada de ladrillo, dejaba pensar en que podría ser ensanchado por un trabajador diligente, de ahí que sus ojos se demoraran largo rato sobre él mientras se estrujaba el cerebro buscando métodos de escapatoria. No había nada parecido a una escalera en aquella tumba, y los nichos para ataúdes situados a los lados y el fondo -que Birch apenas se molestaba en utilizar- no permitían trepar hasta encima de la puerta. Sólo los mismos ataúdes quedaban como potenciales peldaños, y, mientras consideraba aquello, especuló sobre la mejor forma de colocarlos. Tres ataúdes de altura, supuso, permitirían alcanzar el tragaluz, pero lo haría mejor con cuatro, lo más estable posible. Mientras lo planeaba, no pudo por menos que desear que las unidades de su planeada escalera hubieran sido hechas con firmeza. Que hubiera tenido la suficiente imaginación como para desear que estuvieran vacías, ya resultaba más dudosa. 
 
When he perceived that the latch was hopelessly unyielding, at least to such meagre tools and under such tenebrous conditions as these, Birch glanced about for other possible points of escape. The vault had been dug from a hillside, so that the narrow ventilation funnel in the top ran through several feet of earth, making this direction utterly useless to consider. Over the door, however, the high, slit-like transom in the brick facade gave promise of possible enlargement to a diligent worker; hence upon this his eyes long rested as he racked his brains for means to reach it. There was nothing like a ladder in the tomb, and the coffin niches on the sides and rear- which Birch seldom took the trouble to use- afforded no ascent to the space above the door. Only the coffins themselves remained as potential stepping-stones, and as he considered these he speculated on the best mode of transporting them. Three coffin-heights, he reckoned, would permit him to reach the transom; but he could do better with four. The boxes were fairly even, and could be piled up like blocks; so he began to compute how he might most stably use the eight to rear a scalable platform four deep. As he planned, he could not but wish that the units of his contemplated staircase had been more securely made. Whether he had imagination enough to wish they were empty, is strongly to be doubted. 
Finalmente, decidió colocar una base de tres, paralelos al muro, para colocar sobre ellos dos pisos de dos y, encima de éstos, uno solo que serviría de plataforma. Tal estructura permitiría el ascenso con un mínimo de problemas y daría la deseada altura. Aún mejor, pensó, podría utilizar sólo dos cajas de base para soportar todo, dejando uno libre, que podría ser colocado en lo alto en caso de que tal forma de escape necesitase aún mayor altitud. Y, de esta forma, el prisionero se esforzó en aquel crepúsculo, desplazando los inertes restos de mortalidad sin la menor ceremonia, mientras su Torre de Babel en miniatura iba ascendiendo piso a piso. Algunos de los ataúdes comenzaron a rajarse bajo el esfuerzo del ascenso, y él decidió dejar el sólidamente construido ataúd del pequeño Matthew Fenner para la cúspide, de forma que sus pies tuvieran una superficie tan sólida como fuera posible. En la escasa luz había que confiar ante todo en el tacto para seleccionar la caja adecuada y, de hecho, la encontró por accidente, ya que llegó a sus manos como a través de alguna extraña volición, después de que la hubiera colocado inadvertidamente junto a otra en el tercer piso. 
 
Finally he decided to lay a base of three parallel with the wall, to place upon this two layers of two each, and upon these a single box to serve as the platform. This arrangement could be ascended with a minimum of awkwardness, and would furnish the desired height. Better still, though, he would utilise only two boxes of the base to support the superstructure, leaving one free to be piled on top in case the actual feat of escape required an even greater altitude. And so the prisoner toiled in the twilight, heaving the unresponsive remnants of mortality with little ceremony as his miniature Tower of Babel rose course by course. Several of the coffins began to split under the stress of handling, and he planned to save the stoutly built casket of little Matthew Fenner for the top, in order that his feet might have as certain a surface as possible. In the semi-gloom he trusted mostly to touch to select the right one, and indeed came upon it almost by accident, since it tumbled into his hands as if through some odd volition after he had unwittingly placed it beside another on the third layer. 
Al cabo, la torre estuvo acabada, y sus fatigados brazos descansaron un rato, durante el que se sentó en el último peldaño de su espantable artefacto; luego, Birch ascendió cautelosamente con sus herramientas y se detuvo frente al angosto tragaluz. Los bordes eran totalmente de ladrillo y había pocas dudas de que, con unos pocos golpes de cincel, se abriría lo bastante como para permitir el paso de su cuerpo. Mientras comenzaba a golpear con el martillo, el caballo, fuera, relinchaba en un tono que podría haber sido tanto de aliento como de burla. Cualquiera de los dos supuestos hubiera sido apropiado, ya que la inesperada tenacidad de la albañilería, fácil a simple vista, resultaba sin duda sardónicamente ilustrativa de la vanidad de los anhelos de los mortales, aparte de motivo de una tarea cuya ejecución necesitaba cada estímulo posible. 
 
The tower at length finished, and his aching arms rested by a pause during which he sat on the bottom step of his grim device, Birch cautiously ascended with his tools and stood abreast of the narrow transom. The borders of the space were entirely of brick, and there seemed little doubt but that he could shortly chisel away enough to allow his body to pass. As his hammer blows began to fall, the horse outside whinnied in a tone which may have been encouraging and to others may have been mocking. In either case it would have been appropriate; for the unexpected tenacity of the easy-looking brickwork was surely a sardonic commentary on the vanity of mortal hopes, and the source of a task whose performance deserved every possible stimulus. 
Llegó el anochecer y encontró a Birch aún pugnando. Trabajaba ahora sobre todo el tacto, ya que nuevas nubes cubrieron la luna y, aunque los progresos eran todavía lentos, se sentía envalentonado por sus avances en lo alto y lo bajo de la abertura. Estaba seguro de que podría tenerlo listo a medianoche... aunque era una característica suya el que esto no contuviera para él implicaciones temibles. Ajeno a opresivas reflexiones sobre la hora, el lugar y la compañía que tenía bajo sus pies, despedazaba filosóficamente el muro de piedra, maldiciendo cuando lo alcanzaba un fragmento en el rostro, y riéndose cuando alguno daba en el cada vez más excitado caballo que piafaba cerca del ciprés. Al final, el agujero fue lo bastante grande como para intentar pasar el cuerpo por él, agitándose hasta que los ataúdes se mecieron y crujieron bajo sus pies. Descubrió que no necesitaba apilar otro para conseguir la altura adecuada, ya que el agujero se encontraba exactamente en el nivel apropiado, siendo posible usarlo tan pronto como el tamaño así lo permitiera. 
 
Dusk fell and found Birch still toiling. He worked largely by feeling now, since newly gathered clouds hid the moon; and though progress was still slow, he felt heartened at the extent of his encroachments on the top and bottom of the aperture. He could, he was sure, get out by midnight- though it is characteristic of him that this thought was untinged with eerie implications. Undisturbed by oppressive reflections on the time, the place, and the company beneath his feet, he philosophically chipped away the stony brickwork; cursing when a fragment hit him in the face, and laughing when one struck the increasingly excited horse that pawed near the cypress tree. In time the hole grew so large that he ventured to try his body in it now and then, shifting about so that the coffins beneath him rocked and creaked. He would not, he found, have to pile another on his platform to make the proper height; for the hole was on exactly the right level to use as soon as its size might permit. 
Debía ser ya la medianoche cuando Birch decidió que podía atravesar el tragaluz. Cansado y sudando, a pesar de los muchos descansos, bajó al suelo y se sentó un momento en la caja del fondo a tomar fuerzas para el esfuerzo final de arrastrarse y saltar al exterior. El hambriento caballo estaba relinchando repetidamente y de forma casi extraña, y él deseó vagamente que parara. Se sentía curiosamente desazonado por su inminente escapatoria y casi espantado de intentarlo, ya que su físico tenía la indolente corpulencia de la temprana media edad. Mientras ascendía por los astillados ataúdes sintió con intensidad su peso, especialmente cuando, tras llegar al de más arriba, escuchó ese agravado crujir que presagiaba la fractura total de la madera. Al parecer, había planificado en vano elegir el más sólido de los ataúdes para la plataforma, ya que, apenas apoyó todo su peso de nuevo sobre esa pútrida tapa, ésta cedió, hundiéndole medio metro sobre algo que no quería ni imaginar. Enloquecido por el sonido, o por el hedor que se expandió al aire libre, el caballo lanzó un alarido que era demasiado frenético para un relincho, y se lanzó enloquecido a través de la noche, con la carreta traqueteando enloquecidamente a su zaga. 
 
It must have been midnight at least when Birch decided he could get through the transom. Tired and perspiring despite many rests, he descended to the floor and sat a while on the bottom box to gather strength for the final wriggle and leap to the ground outside. The hungry horse was neighing repeatedly and almost uncannily, and he vaguely wished it would stop. He was curiously unelated over his impending escape, and almost dreaded the exertion, for his form had the indolent stoutness of early middle age. As he remounted the splitting coffins he felt his weight very poignantly; especially when, upon reaching the topmost one, he heard that aggravated crackle which bespeaks the wholesale rending of wood. He had, it seems, planned in vain when choosing the stoutest coffin for the platform; for no sooner was his full bulk again upon it than the rotting lid gave way, jouncing him two feet down on a surface which even he did not care to imagine. Maddened by the sound, or by the stench which billowed forth even to the open air, the waiting horse gave a scream that was too frantic for a neigh, and plunged madly off through the night, the wagon rattling crazily behind it. 
Birch, en esa espantosa situación, se encontraba ahora demasiado abajo para un fácil ascenso hacia el agrandado tragaluz, pero acumuló energías para un intento concreto. Asiendo los bordes de la abertura, trataba de auparse cuando notó un extraño impedimento en forma de una especie de tirón en sus dos tobillos. Enseguida sintió miedo por primera vez en la noche, ya que, aunque pugnaba, no conseguía librarse del desconocido agarrón que hacía presa de sus tobillos en entorpecedora cautividad. Horribles dolores, como de salvajes heridas, le laceraron las pantorrillas, y en su mente se produjo un remolino de espanto mezclado con un inamovible materialismo que sugería astillas, clavos sueltos y similares, propios de una caja rota de madera. Quizás gritó. Y en todo momento pateaba y se debatía frenética y casi automáticamente mientras su conciencia casi se eclipsaba en un medio desmayo. 
 
Birch, in his ghastly situation, was now too low for an easy scramble out of the enlarged transom; but gathered his energies for a determined try. Clutching the edges of the aperture, he sought to pull himself up, when he noticed a queer retardation in the form of an apparent drag on both his ankles. In another moment he knew fear for the first time that night; for struggle as he would, he could not shake clear of the unknown grasp which held his feet in relentless captivity. Horrible pains, as of savage wounds, shot through his calves; and in his mind was a vortex of fright mixed with an unquenchable materialism that suggested splinters, loose nails, or some other attribute of a breaking wooden box. Perhaps he screamed. At any rate he kicked and squirmed frantically and automatically whilst his consciousness was almost eclipsed in a half-swoon. 
El instinto guió su deslizamiento a través del tragaluz, y, en el arrastrar que siguió, cayó con un golpetazo sobre el húmedo terreno. No podía caminar, al parecer, y la emergente luna debió presenciar una horrible visión mientras él arrastraba sus sangrantes tobillos hacia la portería del cementerio; los dedos hundiéndose en el negro mantillo, apresurándose sin pensar, y el cuerpo respondiendo con una enloquecedora lentitud que se sufre cuando uno es perseguido por los fantasmas de la pesadilla. No obstante, era evidente que no había perseguidor alguno, ya que se encontraba solo y vivo cuando Armington, el guarda, respondió a sus débiles arañazos en la puerta. 
 
Instinct guided him in his wriggle through the transom, and in the crawl which followed his jarring thud on the damp ground. He could not walk, it appeared, and the emerging moon must have witnessed a horrible sight as he dragged his bleeding ankles toward the cemetery lodge; his fingers clawing the black mould in brainless haste, and his body responding with that maddening slowness from which one suffers when chased by the phantoms of nightmare. There was evidently, however, no pursuer; for he was alone and alive when Armington, the lodge-keeper, answered his feeble clawing at the door. 
Armington ayudó a Birch a llegar a una cama disponible y envió a su hijo pequeño, Edwin, a buscar al doctor Davis. El herido estaba plenamente consciente, pero no pudo decir nada coherente, sino simplemente musitar: "¡Ah, mis tobillos!" "Déjame" o "Encerrado en la tumba". Luego llegó el doctor con su maletín, hizo algunas preguntas escuetas y quitó al paciente la ropa, los zapatos y los calcetines. Las heridas, ya que ambos tobillos estaban espantosamente lacerados en torno a los tendones de Aquiles, parecieron desconcertar sobremanera al viejo médico y, por último, casi espantarlo. Su interrogatorio se hizo más que médicamente tenso, y sus manos temblaban al curar los miembros lacerados, vendándolos como si desease perder de vista las heridas lo antes posible. 
 
Armington helped Birch to the outside of a spare bed and sent his little son Edwin for Dr. Davis. The afflicted man was fully conscious, but would say nothing of any consequence; merely muttering such things as "Oh, my ankles!", "Let go!", or "Shut in the tomb". Then the doctor came with his medicine-case and asked crisp questions, and removed the patient's outer clothing, shoes, and socks. The wounds- for both ankles were frightfully lacerated about the Achilles' tendons- seemed to puzzle the old physician greatly, and finally almost to frighten him. His questioning grew more than medically tense, and his hands shook as he dressed the mangled members; binding them as if he wished to get the wounds out of sight as quickly as possible. 
Siendo, como era Davis, un doctor frío e impersonal, el ominoso y espantoso interrogatorio resultó de lo más extraño, intentando arrancar al fatigado enterrador cada mínimo detalle de su horrible experiencia. Se encontraba tremendamente ansioso de saber si Birch estaba seguro -absolutamente seguro- de que era el ataúd de Fenner en la penumbra, y de cómo había distinguido éste del duplicado de inferior calidad del ruin de Asaph Sawyer. ¿Podría la sólida caja de Fenner ceder tan fácilmente? Davis, un profesional con larga experiencia en el pueblo, había estado en ambos funerales, aparte de haber atendido a Fenner como a Sawyer en su última enfermedad. Incluso se había preguntado, en el funeral de éste último, cómo el vengativo granjero podría caber en una caja tan acorde al diminuto Fenner. 
 
For an impersonal doctor, Davis' ominous and awestruck cross-examination became very strange indeed as he sought to drain from the weakened undertaker every least detail of his horrible experience. He was oddly anxious to know if Birch were sure- absolutely sure- of the identity of that top coffin of the pile; how he had chosen it, how he had been certain of it as the Fenner coffin in the dusk, and how he had distinguished it from the inferior duplicate coffin of vicious Asaph Sawyer. Would the firm Fenner casket have caved in so readily? Davis, an old-time village practitioner, had of course seen both at the respective funerals, as indeed he had attended both Fenner and Sawyer in their last illnesses. He had even wondered, at Sawyer's funeral, how the vindictive farmer had managed to lie straight in a box so closely akin to that of the diminutive Fenner. 
Davis se fue al cabo de dos horas largas, urgiendo a Birch a insistir en todo momento que sus heridas eran producto enteramente de clavos sueltos y madera astillada. ¿Qué más, añadió, podría probarse o creerse en cualquier caso? Pero haría bien en decir tan poco como pudiera y en no dejar que otro médico tratase sus heridas. Birch tuvo en cuenta tal recomendación el resto de su vida, hasta que me contó la historia, y cuando vi las cicatrices -antiguas y desvaídas como eran- convine en que había obrado juiciosamente. Quedó cojo para siempre, porque los grandes tendones fueron dañados, pero creo que mayor fue la cojera de su espíritu. Su forma de pensar, otrora flemática y lógica, estaba indeleblemente afectada y resultaba penoso notar su respuesta a ciertas alusiones fortuitas como "viernes", "tumba", "ataúd", y palabras de menos obvia relación. Su espantado caballo había vuelto a casa, pero su ingenio nunca lo hizo. Cambió de negocio, pero siempre anduvo recomido por algo. Podía ser sólo miedo, o miedo mezclado con una extraña y tardía clase de remordimiento por antiguas atrocidades cometidas. La bebida, claro, sólo agravó lo que trataba de aliviar. 
 
After a full two hours Dr. Davis left, urging Birch to insist at all times that his wounds were caused entirely by loose nails and splintering wood. What else, he added, could ever in any case be proved or believed? But it would be well to say as little as could be said, and to let no other doctor treat the wounds. Birch heeded this advice all the rest of his life till he told me his story; and when I saw the scars- ancient and whitened as they then were- I agreed that he was wise in so doing. He always remained lame, for the great tendons had been severed; but I think the greatest lameness was in his soul. His thinking processes, once so phlegmatic and logical, had become ineffaceably scarred; and it was pitiful to note his response to certain chance allusions such as "Friday", "Tomb", "Coffin", and words of less obvious concatenation. His frightened horse had gone home, but his frightened wits never quite did that. He changed his business, but something always preyed upon him. It may have been just fear, and it may have been fear mixed with a queer belated sort of remorse for bygone crudities. His drinking, of course, only aggravated what it was meant to alleviate. 
Cuando el doctor Davis dejó a Birch esa noche, tomó una linterna y fue al viejo mortuorio. La luna brillaba en los dispersos trozos de ladrillo y en la roída fachada, así como en el picaporte de la gran puerta, lista para abrirse con un toque desde el exterior. Fortificado por antiguas ordalías en salas de disección, el doctor entró y miró alrededor, conteniendo la náusea corporal y espiritual ante todo lo que tenía ante la vista y el olfato. Gritó una vez, y luego lanzó un boqueo que era más terrible que cualquier grito. Después huyó a la casa y rompió las reglas de su profesión alzando y sacudiendo a su paciente, lanzándole una serie de estremecedores susurros que punzaron en sus oídos como el siseo del vitriolo. 
 
When Dr. Davis left Birch that night he had taken a lantern and gone to the old receiving tomb. The moon was shining on the scattered brick fragments and marred facade, and the latch of the great door yielded readily to a touch from the outside. Steeled by old ordeals in dissecting rooms, the doctor entered and looked about, stifling the nausea of mind and body that everything in sight and smell induced. He cried aloud once, and a little later gave a gasp that was more terrible than a cry. Then he fled back to the lodge and broke all the rules of his calling by rousing and shaking his patient, and hurling at him a succession of shuddering whispers that seared into the bewildered ears like the hissing of vitriol. 
-¡Era el ataúd de Asaph, Birch, tal como pensaba! Conozco sus dientes, con esa falta de incisivos superiores... ¡Nunca, por dios, muestre esas heridas! El cuerpo estaba bastante corrompido, pero si alguna vez he visto un rostro vengativo... o lo que fue un rostro... ya sabe que era como un demonio vengativo... cómo arruinó al viejo Raymond treinta años después de su pleito de lindes, y cómo pateó al perrillo que quiso morderlo el agosto pasado... era el demonio encarnado, Birch, y creo que su afán de revancha puede vencer a la misma Madre Muerte. ¡Dios mío, qué rabia! ¡No quiero ni pensar en que se hubiera fijado en mí! 
 
"It was Asaph's coffin, Birch, just as I thought! I knew his teeth, with the front ones missing on the upper jaw- never, for God's sake, show those wounds! The body was pretty badly gone, but if ever I saw vindictiveness on any face- or former face... You know what a fiend he was for revenge- how he ruined old Raymond thirty years after their boundary suit, and how he stepped on the puppy that snapped at him a year ago last August... He was the devil incarnate, Birch, and I believe his eye-for-an-eye fury could beat old Father Death himself. God, what a rage! I'd hate to have it aimed at me! 
-¿Por qué lo hizo, Birch? Era un canalla, y no le reprocho que le diera un ataúd de segunda, ¡pero fue demasiado lejos! Bastante tenía con apretujarlo de alguna manera ahí, pero usted sabía cuán pequeño de cuerpo era el viejo Fenner. 
 
"Why did you do it, Birch? He was a scoundrel, and I don't blame you for giving him a cast-aside coffin, but you always did go too damned far! Well enough to skimp on the thing some way, but you knew what a little man old Fenner was". 
-Nunca podré borrar esa imagen de mis ojos mientras viva. Usted debió de patalear fuerte, porque el ataúd de Asaph estaba en el suelo. Su cabeza se había roto y todo estaba desparramado. Mira que he visto cosas, pero eso era demasiado. ¡Ojo por ojo! Cielos, Birch, usted se lo buscó. La calavera me revolvió el estómago, pero lo otro era peor... ¡Esos tobillos aserrados para hacerle caber en el ataúd desechado de Matt Fenner!
 
"I'll never get the picture out of my head as long as I live. You kicked hard, for Asaph's coffin was on the floor. His head was broken in, and everything was tumbled about. I've seen sights before, but there was one thing too much here. An eye for an eye! Great heavens, Birch, but you got what you deserved. The skull turned my stomach, but the other was worse- those ankles cut neatly off to fit Matt Fenner's cast-aside coffin!"  
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