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Anton Chejov

ANTON CHEJOV

"La mujer del boticario - The chemist's wife"

Biografía de Antón Chéjov en Wikipedia 
ANTON CHEJOV
LA MUJER DEL BOTICARIO ESPAÑOLAUDIO 
LA MUJER DEL BOTICARIO
THE CHEMIST'S WIFE
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(Haga clic en la palabra deseada en Inglés para saber su significado y pronunciación)
La pequeña ciudad de B***, compuesta de dos o tres calles torcidas, duerme con sueño profundo. El aire, quieto, está lleno de silencio. Sólo a lo lejos, en algún lugar seguramente fuera de la ciudad, suena el débil y ronco tenor del ladrido de un perro. El amanecer está próximo. THE little town of B----, consisting of two or three crooked streets, was sound asleep. There was a complete stillness in the motionless air. Nothing could be heard but far away, outside the town no doubt, the barking of a dog in a thin, hoarse tenor. It was close upon daybreak.
Hace tiempo que todo duerme. Tan sólo la joven esposa del boticario Chernomordik, propietario de la botica del lugar, está despierta. Tres veces se ha echado sobre la cama; pero, sin saber por qué, el sueño huye tercamente de ella. Sentada, en camisón, junto a la ventana abierta, mira a la calle. Tiene una sensación de ahogo, está aburrida y siente tal desazón que hasta quisiera llorar. ¿Por qué...? No sabría decirlo, pero un nudo en la garganta la oprime constantemente... Detrás de ella, unos pasos más allá y vuelto contra la pared, ronca plácidamente el propio Chernomordik. Una pulga glotona se ha adherido a la ventanilla de su nariz, pero no la siente y hasta sonríe, porque está soñando con que toda la ciudad tose y no cesa de comprarle Gotas del rey de Dinamarca. ¡Ni con pinchazos, ni con cañonazos, ni con caricias, podría despertárselo!    Everything had long been asleep. The only person not asleep was the young wife of Tchernomordik, a qualified dispenser who kept a chemist's shop at B----. She had gone to bed and got up again three times, but could not sleep, she did not know why. She sat at the open window in her nightdress and looked into the street. She felt bored, depressed, vexed . . . so vexed that she felt quite inclined to cry -- again she did not know why. There seemed to be a lump in her chest that kept rising into her throat. . . . A few paces behind her Tchernomordik lay curled up close to the wall, snoring sweetly. A greedy flea was stabbing the bridge of his nose, but he did not feel it, and was positively smiling, for he was dreaming that every one in the town had a cough, and was buying from him the King of Denmark's cough-drops. He could not have been wakened now by pinpricks or by cannon or by caresses.  
La botica está situada al extremo de la ciudad, por lo que la boticaria alcanza a ver el límite del campo. Así, pues, ve palidecer la parte este del cielo, luego la ve ponerse roja, como por causa de un gran incendio. Inesperadamente, por detrás de los lejanos arbustos, asoma tímidamente una luna grande, de ancha y rojiza faz. En general, la luna, cuando sale de detrás de los arbustos, no se sabe por qué, está muy azarada.   The chemist's shop was almost at the extreme end of the town, so that the chemist's wife could see far into the fields. She could see the eastern horizon growing pale by degrees, then turning crimson as though from a great fire. A big broad-faced moon peeped out unexpectedly from behind bushes in the distance. It was red (as a rule when the moon emerges from behind bushes it appears to be blushing) 
De repente, en medio del silencio nocturno, resuenan unos pasos y un tintineo de espuelas. Se oyen voces.     Suddenly in the stillness of the night there came the sounds of footsteps and a jingle of spurs. She could hear voices.
"Son oficiales que vuelven de casa del policía y van a su campamento", piensa la mujer del boticario.    "That must be the officers going home to the camp from the Police Captain's," thought the chemist's wife.  
Poco después, en efecto, surgen dos figuras vestidas de uniforme militar blanco. Una es grande y gruesa; otra, más pequeña y delgada. Con un andar perezoso y acompasado, pasan despacio junto a la verja, conversando en voz alta sobre algo. Al acercarse a la botica, ambas figuras retrasan aún más el paso y miran a las ventanas.   Soon afterwards two figures wearing officers' white tunics came into sight: one big and tall, the other thinner and shorter. . . . They slouched along by the fence, dragging one leg after the other and talking loudly together. As they passed the chemist's shop, they walked more slowly than ever, and glanced up at the windows.  
-Huele a botica -dice el oficial delgado-. ¡Claro..., como que es una botica...! ¡Ah...! ¡Ahora que me acuerdo... la semana pasada estuve aquí a comprar aceite de ricino! Aquí es donde hay un boticario con una cara agria y una quijada de asno. ¡Vaya quijada...! Con una como ésa, exactamente, venció Sansón a los filisteos.    "It smells like a chemist's," said the thin one. "And so it is! Ah, I remember. . . . I came here last week to buy some castor-oil. There's a chemist here with a sour face and the jawbone of an ass! Such a jawbone, my dear fellow! It must have been a jawbone like that Samson killed the Philistines with."  
-Si... -dice con voz de bajo el gordo-. Ahora la botica está dormida... La boticaria estará también dormida... Aquí, Obtesov, hay una boticaria muy guapa.    "M'yes," said the big one in a bass voice. "The pharmacist is asleep. And his wife is asleep too. She is a pretty woman, Obtyosov."  
-La he visto. Me gusta mucho. Diga, doctor: ¿podrá querer a ese de la quijada? ¿Será posible?    "I saw her. I liked her very much. . . . Tell me, doctor, can she possibly love that jawbone of an ass? Can she?" 
-No. Seguramente no lo quiere -suspira el doctor con expresión de lástima hacia el boticario-. ¡Ahora, guapita..., estarás dormida detrás de esa ventana...! ¿No crees, Obtesov? Estará con la boquita entreabierta, tendrá calor y sacará un piececito. Seguro que el tonto del boticario no entiende de belleza. Para él, probablemente, una mujer y una botella de lejía es lo mismo.    "No, most likely she does not love him," sighed the doctor, speaking as though he were sorry for the chemist. "The little woman is asleep behind the window, Obtyosov, what? Tossing with the heat, her little mouth half open . . . and one little foot hanging out of bed. I bet that fool the chemist doesn't realise what a lucky fellow he is. . . . No doubt he sees no difference between a woman and a bottle of carbolic!"  
-Oiga, doctor... -dice el oficial, parándose- ¿ Y si entráramos en la botica a comprar algo? Puede que viéramos a la boticaria.    "I say, doctor," said the officer, stopping. "Let us go into the shop and buy something. Perhaps we shall see her."  
-¡Qué ocurrencia! ¿Por la noche?    "What an idea -- in the night!"  
-¿Y qué...? También por la noche tienen obligación de despachar. Anda, amigo... Vamos.    "What of it? They are obliged to serve one even at night. My dear fellow, let us go in!"  
-Como quieras.    "If you like. . . ."  
La boticaria, escondida tras los visillos, oye un fuerte campanillazo y, con una mirada a su marido, que continúa roncando y sonriendo dulcemente, se echa encima un vestido, mete los pies desnudos en los zapatos y corre a la botica.    The chemist's wife, hiding behind the curtain, heard a muffled ring. Looking round at her husband, who was smiling and snoring sweetly as before, she threw on her dress, slid her bare feet into her slippers, and ran to the shop.  
A través de la puerta de cristal, se distinguen dos sombras. La boticaria aviva la luz de la lámpara y corre hacia la puerta para abrirla. Ya no se siente aburrida ni desazonada, ya no tiene ganas de llorar, y sólo el corazón le late con fuerza. El médico, gordiflón, y el delgado Obtesov entran en la botica. Ahora ya puede verlos bien. El gordo y tripudo médico tiene la tez tostada y es barbudo y torpe de movimientos. Al más pequeño de éstos le cruje su uniforme y le brota el sudor en el rostro. El oficial es de tez rosada y sin bigote, afeminado y flexible como una fusta inglesa.    On the other side of the glass door she could see two shadows. The chemist's wife turned up the lamp and hurried to the door to open it, and now she felt neither vexed nor bored nor inclined to cry, though her heart was thumping. The big doctor and the slender Obtyosov walked in. Now she could get a view of them. The doctor was corpulent and swarthy; he wore a beard and was slow in his movements. At the slightest motion his tunic seemed as though it would crack, and perspiration came on to his face. The officer was rosy, clean-shaven, feminine-looking, and as supple as an English whip.  
-¿Qué desean ustedes? -pregunta la boticaria, ajustándose el vestido.    "What may I give you? asked the chemist's wife, holding her dress across her bosom.  
-Denos... quince kopeks de pastillas de menta.     "Give us . . . er-er . . . four pennyworth of peppermint lozenges!"  
La boticaria, sin apresurarse, coge del estante un frasco de cristal y empieza a pesar las pastillas. Los compradores, sin pestañear, miran su espalda. El médico entorna los ojos como un gato satisfecho, mientras el teniente permanece muy serio.    Without haste the chemist's wife took down a jar from a shelf and began weighing out lozenges. The customers stared fixedly at her back; the doctor screwed up his eyes like a well-fed cat, while the lieutenant was very grave.  
-Es la primera vez que veo a una señora despachando en una botica -dice el médico.    "It's the first time I've seen a lady serving in a chemist's shop," observed the doctor.  
-¡Qué tiene de particular! -contesta la boticaria mirando de soslayo el rosado rostro de Obtesov-. Mi marido no tiene ayudantes, por lo que siempre lo ayudo yo.    "There's nothing out of the way in it," replied the chemist's wife, looking out of the corner of her eye at the rosy-cheeked officer. "My husband has no assistant, and I always help him."  
-¡Claro...! Tiene usted una botiquita muy bonita... ¡Y qué cantidad de frascos distintos..! ¿No le da miedo moverse entre venenos...? ¡ Brrr...!    "To be sure. . . . You have a charming little shop! What a number of different . . . jars! And you are not afraid of moving about among the poisons? Brrr!"  
La boticaria pega el paquetito y se lo entrega al médico. Obtesov saca los quince kopeks. Trascurre medio minuto en silencio... Los dos hombres se miran, dan un paso hacia la puerta y se miran otra vez.    The chemist's wife sealed up the parcel and handed it to the doctor. Obtyosov gave her the money. Half a minute of silence followed. . . . The men exchanged glances, took a step towards the door, then looked at one another again.  
-Deme diez kopeks de sosa -dice el médico.    "Will you give me two pennyworth of soda?" said the doctor.  
La boticaria, otra vez con gesto perezoso y sin vida, extiende la mano hacia el estante.    Again the chemist's wife slowly and languidly raised her hand to the shelf.  
-¿No tendría usted aquí, en la botica, algo...? -masculla Obtesov haciendo un movimiento con los dedos-. Algo... que resultara como un símbolo de algún líquido vivificante...? Por ejemplo, agua de seltz. ¿Tiene usted agua de seltz?    "Haven't you in the shop anything . . . such as . . ." muttered Obtyosov, moving his fingers, "something, so to say, allegorical . . . revivifying . . . seltzer-water, for instance. Have you any seltzer-water?"  
-Si, tengo -contesta la boticaria.    "Yes," answered the chemist's wife.  
-¡Bravo...! ¡No es usted una mujer! ¡Es usted un hada...! ¿Podría darnos tres botellas...?    "Bravo! You're a fairy, not a woman! Give us three bottles!"  
La boticaria pega apresurada el paquete de sosa y desaparece en la oscuridad tras la puerta.    The chemist's wife hurriedly sealed up the soda and vanished through the door into the darkness.  
-¡Un fruto como éste no se encontraría ni en la isla de Madeira! ¿No le parece? Pero escuche... ¿no oye usted un ronquido? Es el propio señor boticario, que duerme.    "A peach!" said the doctor, with a wink. "You wouldn't find a pineapple like that in the island of Madeira! Eh? What do you say? Do you hear the snoring, though? That's his worship the chemist enjoying sweet repose."  
Pasa un minuto, la boticaria vuelve y deposita cinco botellas sobre el mostrador. Como acaba de bajar a la cueva, está encendida y algo agitada.    A minute later the chemist's wife came back and set five bottles on the counter. She had just been in the cellar, and so was flushed and rather excited.  
-¡Chis! -dice Obtesov cuando al abrir las botellas deja caer el sacacorchos-. No haga tanto ruido, que se va a despertar su marido.    "Sh-sh! . . . quietly!" said Obtyosov when, after uncorking the bottles, she dropped the corkscrew. "Don't make such a noise; you'll wake your husband." 
-¿Y qué importa que se despierte?    "Well, what if I do wake him?"  
-Es que estará dormido tan tranquilamente... soñando con usted... ¡A su salud! ¡Bah...! -dice con su voz de bajo el médico, después de eructar y de beber agua de seltz-. ¡Eso de los maridos es una historia tan aburrida...! Lo mejor que podrían hacer es estar siempre dormidos. ¡Oh, si a esta agua se le hubiera podido añadir un poco de vino tinto!    "He is sleeping so sweetly . . . he must be dreaming of you. . . . To your health!  Besides, boomed the doctor, hiccupping after the seltzer-water, "husbands are such a dull business that it would be very nice of them to be always asleep. How good a drop of red wine would be in this water!"
-¡Qué cosas tiene! -ríe la boticaria.    "What an idea!" laughed the chemist's wife.  
-Sería magnífico. ¡Qué lástima que en las boticas no se venda nada basado en alcohol! Deberían, sin embargo, vender el vino como medicamento. Y vinum gallicum rubrum..., ¿tiene usted?    "That would be splendid. What a pity they don't sell spirits in chemist's shops! Though you ought to sell wine as a medicine. Have you any vinum gallicum rubrum?"  
-Sí, lo tenemos.    "Yes."  
-Muy bien; pues tráiganoslo, ¡qué diablo...! ¡Tráigalo!    "Well, then, give us some! Bring it here, damn it!"  
-¿Cuánto quieren?    "How much do you want?"  
-¡Cuantum satis! Empecemos por echar una onza de él en el agua, y luego veremos. ¿No es verdad? Primero con agua, y después, per se.    "Quantum satis. . . . Give us an ounce each in the water, and afterwards we'll see. . . . Obtyosov, what do you say? First with water and afterwards per se. . . ."  
El médico y Obtesov se sientan al lado del mostrador, se quitan los gorros y se ponen a beber vino tinto.    The doctor and Obtyosov sat down to the counter, took off their caps, and began drinking the wine.  
-¡Hay que confesar que es malísimo! ¡Que es un vinum malissimum! Pero con una presencia así... parece un néctar. ¡Es usted maravillosa, señora! Le beso la mano con el pensamiento.    "The wine, one must admit, is wretched stuff! Vinum nastissimum! Though in the presence of . . . er . . . it tastes like nectar. You are enchanting, madam! In imagination I kiss your hand."  
-Yo hubiera dado mucho por poder hacerlo no con el pensamiento -dice Obtesov-. ¡Palabra de honor que hubiera dado la vida!    "I would give a great deal to do so not in imagination," said Obtyosov. "On my honour, I'd give my life."  
-¡Déjese de tonterías! -dice la señora Chernomordik, sofocándose y poniendo cara seria.    "That's enough," said Madame Tchernomordik, flushing and assuming a serious expression.  
-Pero ¡qué coqueta es usted...! -ríe despacio el médico, mirándola con picardía-. Sus ojitos disparan ¡pif!, ¡paf!, y tenemos que felicitarla por su victoria, porque nosotros somos los conquistados.    "What a flirt you are, though!" the doctor laughed softly, looking slyly at her from under his brows. "Your eyes seem to be firing shot: piff-paff! I congratulate you: you've conquered! We are vanquished!"  
La boticaria mira los rostros sonrosados, escucha su charla y no tarda en animarse a su vez. ¡Oh...! Ya está alegre, ya toma parte en la conversación, ríe y coquetea, y por fin después de hacerse rogar mucho de los compradores, bebe dos onzas de vino tinto.    The chemist's wife looked at their ruddy faces, listened to their chatter, and soon she, too, grew quite lively. Oh, she felt so gay! She entered into the conversation, she laughed, flirted, and even, after repeated requests from the customers, drank two ounces of wine.  
-Ustedes, señores oficiales, deberían venir más a menudo a la ciudad desde el campamento -dice-, porque esto, si no, es de un aburrimiento atroz. ¡Yo me muero de aburrimiento!    "You officers ought to come in oftener from the camp," she said; "it's awful how dreary it is here. I'm simply dying of it."  
-Lo creo -se espanta el médico-. ¡Una niña tan bonita! ¡Una maravilla así de la naturaleza, y en un rincón tan recóndito! ¡Qué maravillosamente bien lo dijo Griboedov! "¡Al rincón recóndito! ¡Al Saratov...!" Ya es hora, sin embargo, de que nos marchemos. Encantados de haberla conocido..., encantadísimos... ¿Qué le debemos?    "I should think so!" said the doctor indignantly. "Such a peach, a miracle of nature, thrown away in the wilds! How well Griboyedov said, 'Into the wilds, to Saratov'! It's time for us to be off, though. Delighted to have made your acquaintance . . . very. How much do we owe you?" 
La boticaria alza los ojos al techo y mueve los labios durante largo rato.    The chemist's wife raised her eyes to the ceiling and her lips moved for some time.  
-Doce rublos y cuarenta y ocho kopeks -dice.    "Twelve roubles forty-eight kopecks," she said.  
Obtesov saca del bolsillo una gruesa cartera, revuelve durante largo tiempo un fajo de billetes y paga.    Obtyosov took out of his pocket a fat pocket-book, and after fumbling for some time among the notes, paid.  
-Su marido estará durmiendo tranquilamente... estará soñando... -balbucea al despedirse, mientras estrecha la mano de la boticaria.    "Your husband's sleeping sweetly . . . he must be dreaming," he muttered, pressing her hand at parting.  
-No me gusta oír tonterías.    "I don't like to hear silly remarks. . . ."  
-¿Tonterías? Al contrario... Éstas no son tonterías... Hasta el mismo Shakespeare decía: "Bienaventurado aquel que de joven fue joven..."    "What silly remarks? On the contrary, it's not silly at all . . . even Shakespeare said: 'Happy is he who in his youth is young.' " 
¡Suelte mi mano!    "Let go of my hand."  
Por fin, los compradores, tras larga charla, besan la mano de la boticaria e indecisos, como si se dejaran algo olvidado, salen de la botica.   At last after much talk and after kissing the lady's hand at parting, the customers went out of the shop irresolutely, as though they were wondering whether they had not forgotten something.  
Ella corre a su dormitorio y se sienta junto a la ventana. Ve cómo el teniente y el doctor, al salir de la botica, recorren perezosamente unos veinte pasos. Los ve pararse y ponerse a hablar de algo en voz baja. ¿De qué? Su corazón late, le laten las sienes también... ¿Por qué...? Ella misma no lo sabe. Su corazón palpita fuertemente, como si lo que hablaran aquellos dos en voz baja fuera a decidir su suerte.   She ran quickly into the bedroom and sat down in the same place. She saw the doctor and the officer, on coming out of the shop, walk lazily away a distance of twenty paces; then they stopped and began whispering together. What about? Her heart throbbed, there was a pulsing in her temples, and why she did not know. . . . Her heart beat violently as though those two whispering outside were deciding her fate.  
Al cabo de unos minutos el médico se separa de Obtesov y se aleja, mientras que Obtesov vuelve. Una y otra vez pasa por delante de la botica... Tan pronto se detiene junto a la puerta como echa a andar otra vez. Por fin, suena el discreto tintineo de la campanilla.      Five minutes later the doctor parted from Obtyosov and walked on, while Obtyosov came back. He walked past the shop once and a second time. . . . He would stop near the door and then take a few steps again. At last the bell tinkled discreetly.  
La boticaria oye de pronto la voz de su marido, que dice:-¿Qué...? ¿Quién está ahí? Están llamando. ¿Es que no oyes...? ¡Qué desorden!    "What? Who is there?" the chemist's wife heard her husband's voice suddenly. "There's a ring at the bell, and you don't hear it," he said severely. "Is that the way to do things?"  
Se levanta, se pone la bata y, tambaleándose todavía de sueño y con las zapatillas en chancletas, se dirige a la botica.    He got up, put on his dressing-gown, and staggering, half asleep, flopped in his slippers to the shop.  
-¿Qué es? ¿ Qué quiere usted? pregunta a Obtesov.    "What . . . is it?" he asked Obtyosov.  
-Deme..., deme quince kopeks de pastillas de menta.    "Give me . . . give me four pennyworth of peppermint lozenges."  
Respirando ruidosamente, bostezando, quedándose dormido al andar y dándose con las rodillas en el mostrador, el boticario se empina hacia el estante y coge el frasco...    Sniffing continually, yawning, dropping asleep as he moved, and knocking his knees against the counter, the chemist went to the shelf and reached down the jar.  
Unos minutos después la boticaria ve salir a Obtesov de la botica, le ve dar algunos pasos y arrojar al camino lleno de polvo las pastillas de menta. Desde una esquina, el doctor le sale al encuentro. Al encontrarse, ambos gesticulan y desaparecen en la bruma matinal.    Two minutes later the chemist's wife saw Obtyosov go out of the shop, and, after he had gone some steps, she saw him throw the packet of peppermints on the dusty road. The doctor came from behind a corner to meet him. . . . They met and, gesticulating, vanished in the morning mist.  
-¡Oh, qué desgraciada soy! -dice la boticaria, mirando con enojo a su marido, que se desviste rápidamente para volver a echar a dormir-. ¡Que desgraciada soy! -repite.Y de repente rompe a llorar con amargas lágrimas Y nadie... nadie sabe...    "How unhappy I am!" said the chemist's wife, looking angrily at her husband, who was undressing quickly to get into bed again. "Oh, how unhappy I am!" she repeated, suddenly melting into bitter tears. "And nobody knows, nobody knows. . . ." 
-Me he dejado olvidados quince kopeks en el mostrador -masculla el boticario, arropándose en la manta-. Haz el favor de guardarlos en la mesa.    "I forgot fourpence on the counter," muttered the chemist, pulling the quilt over him. "Put it away in the till, please. . . ."  
Y al punto se queda dormido.    And at once he fell asleep again. 
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