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Hans Christian Andersen

HANS CHRISTIAN ANDERSEN

"La sombra - The shadow"

Biografía de Hans Christian Andersen en Wikipedia 
HANS CHRISTIAN ANDERSEN
OTRAS OBRAS DEL AUTOR
En español
Abuelita
El ángel
El elfo y el rosal
El nino malcriado
El patito feo
El pino
El soldadito de plomo
El último sueño del viejo roble
La familia feliz
La hucha
La princesa y el guisante
La vendedora de fósforos
La sombra
Las habichuelas mágicas
Los campeones de salto
Los zapatos rojos
Una hoja del cielo
Una pareja de enamorados
 
En inglés
Grendmother
The elf of the rose
The ugly duckling
The pine tree
The last dream of the old oak
The princess and the pea
The little match-seller
The shadow
 
En francés
La princesse au petit pois
 
Binlingües
Abuelita - Grand-mother
La princesa y el guisante - The princess and the pea
La princesa y el guisante - La princesse au petit pois
The princess and the pea - La princesse au petit pois
El pino - The pine tree
La vendedora de fósforos - The little match seller
La sombra - The shadow
 
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LA SOMBRA
THE SHADOW
En los países cálidos, ¡allí sí que calienta el sol! La gente llega a parecer de caoba; tanto, que en los países tórridos se convierten en negros. Y precisamente a los países cálidos fue adonde marchó un sabio de los países fríos, creyendo que en ellos podía vagabundear, como hacía en su tierra, aunque pronto se acostumbró a lo contrario. ÉI y toda la gente sensata debían quedarse puertas adentro. Celosías y puertas se mantenían cerradas el día entero; parecía como si toda la casa durmiese o que no hubiera nadie en ella. Además, la callejuela con altas casas donde vivía estaba construida de tal forma que el sol no se movía de ella de la mañana a la noche; era, en realidad, algo inaguantable. Al sabio de los países fríos, que era joven e inteligente, le pareció que vivía en un horno candente, y le afectó tanto, que empezó a adelgazar. Incluso su sombra menguó y se hizo más pequeña que en su país; el sol también la debilitaba. Tanto uno como otra no comenzaban a vivir hasta la noche, cuando el sol se había puesto. Era digno de verse. En cuanto entraba luz en el cuarto, la sombra se estiraba por toda la pared, incluso hasta el techo, tenía que hacerlo para recuperar su fuerza. El sabio salía al balcón, para desperezarse, y tan pronto como las estrellas asomaban en el claro y hermoso firmamento, era para él como volver a vivir. A esta hora, la gente comenzaba a aparecer en todos los balcones de la calle, ya que, en los paises cálidos cada ventana tiene su balcón, en el que pueden respirar el fresco aire de la tarde, lo cual es muy necesario, incluso para aquellos que están acostumbrados al calor que les hace tener el color de la caoba; había gran animación, arriba y abajo. Los zapateros, los sastres, todo el mundo estaba en la calle, fuera estaban las mesas y las sillas, y brillaban las luces –sí, más de mil había encendidas–. Uno hablaba y otro cantaba, y la gente paseaba y rodaban los coches, los asnos pasaban –¡tilín, tilín, tilín!– sonando los cascabeles. Había entierros y cantos fúnebres, los chicos disparaban cohetes y las campanas daban vueltas –sí, había una vida tremenda en la calle–. Sólo la casa frente a la del sabio extranjero estaba en silencio completo. Y, sin embargo, alguien vivía en ella, porque había flores en el balcón que crecían espléndidamente al calor del sol, para lo que necesitaban ser regadas –luego alguien debía vivir allí–. La puerta del balcón aparecía también abierta por la tarde, pero el interior estaba en sombra, por lo menos en la habitación delantera. De dentro llegaba sonido de música. Al sabio extranjero le pareció extraordinaria la música, pero bien podía ser pura imaginación suya, porque todo lo encontraba extraordinario en los países cálidos –excepto lo referente al sol–. Su casero dijo que no sabía quién había alquilado la casa, no se veía a nadie y en cuanto a la música se refería, creía que era horriblemente aburrida.
In very hot climates, where the heat of the sun has great power, people are usually as brown as mahogany; and in the hottest countries they are negroes, with black skins. A learned man once travelled into one of these warm climates, from the cold regions of the north, and thought he would roam about as he did at home; but he soon had to change his opinion. He found that, like all sensible people, he must remain in the house during the whole day, with every window and door closed, so that it looked as if all in the house were asleep or absent. The houses of the narrow street in which he lived were so lofty that the sun shone upon them from morning till evening, and it became quite unbearable. This learned man from the cold regions was young as well as clever; but it seemed to him as if he were sitting in an oven, and he became quite exhausted and weak, and grew so thin that his shadow shrivelled up, and became much smaller than it had been at home. The sun took away even what was left of it, and he saw nothing of it till the evening, after sunset. It was really a pleasure, as soon as the lights were brought into the room, to see the shadow stretch itself against the wall, even to the ceiling, so tall was it; and it really wanted a good stretch to recover its strength. The learned man would sometimes go out into the balcony to stretch himself also; and as soon as the stars came forth in the clear, beautiful sky, he felt revived. People at this hour began to make their appearance in all the balconies in the street; for in warm climates every window has a balcony, in which they can breathe the fresh evening air, which is very necessary, even to those who are used to a heat that makes them as brown as mahogany; so that the street presented a very lively appearance. Here were shoemakers, and tailors, and all sorts of people sitting. In the street beneath, they brought out tables and chairs, lighted candles by hundreds, talked and sang, and were very merry. There were people walking, carriages driving, and mules trotting along, with their bells on the harness, “tingle, tingle,” as they went. Then the dead were carried to the grave with the sound of solemn music, and the tolling of the church bells. It was indeed a scene of varied life in the street. One house only, which was just opposite to the one in which the foreign learned man lived, formed a contrast to all this, for it was quite still; and yet somebody dwelt there, for flowers stood in the balcony, blooming beautifully in the hot sun; and this could not have been unless they had been watered carefully. Therefore some one must be in the house to do this. The doors leading to the balcony were half opened in the evening; and although in the front room all was dark, music could be heard from the interior of the house. The foreign learned man considered this music very delightful; but perhaps he fancied it; for everything in these warm countries pleased him, excepting the heat of the sun. The foreign landlord said he did not know who had taken the opposite house—nobody was to be seen there; and as to the music, he thought it seemed very tedious, to him most uncommonly so.
"Es como si alguien tratase de ensayar una pieza que no puede dominar, siempre la misma. «¡Pues lo tengó que sacar!», dice, pero no lo consigue por mucho que toque". 
 
“It is just as if some one was practising a piece that he could not manage; it is always the same piece. He thinks, I suppose, that he will be able to manage it at last; but I do not think so, however long he may play it.”  
Una noche el extranjero despertó; dormía con la puerta del balcón abierta. La cortina se levantó con el viento, y le pareció que venía una luz fantástica del balcón de enfrente. Todas las flores resplandecían como llamas de los colores más espléndidos y en medio de las flores se encontraba una esbelta, atractiva doncella, que parecía también resplandecer. De tal forma le deslumbró, que abrió los ojos desmesuradamente y se despertó del todo. De un salto estuvo en el suelo, muy despacio se acercó a la cortina pero la doncella había desaparecido, el resplandor se había apagado; las flores no brillaban, pero seguían siendo tan bonitas como siempre; la puerta estaba entornada y de las profundidades venía una música tan suave y encantadora, que inspiraba los más dulces pensamientos. Era, sin embargo, como cosa de magia –y ¿quién vivía allí? ¿Dónde estaba la verdadera entrada? Todo el piso bajo era una tienda tras otra y no era posible que la gente pasara por ellas. 
 
Once the foreigner woke in the night. He slept with the door open which led to the balcony; the wind had raised the curtain before it, and there appeared a wonderful brightness over all in the balcony of the opposite house. The flowers seemed like flames of the most gorgeous colors, and among the flowers stood a beautiful slender maiden. It was to him as if light streamed from her, and dazzled his eyes; but then he had only just opened them, as he awoke from his sleep. With one spring he was out of bed, and crept softly behind the curtain. But she was gone—the brightness had disappeared; the flowers no longer appeared like flames, although still as beautiful as ever. The door stood ajar, and from an inner room sounded music so sweet and so lovely, that it produced the most enchanting thoughts, and acted on the senses with magic power. Who could live there? Where was the real entrance? for, both in the street and in the lane at the side, the whole ground floor was a continuation of shops; and people could not always be passing through them. 
Una noche el extranjero estaba sentado en su balcón, con una luz encendida en el cuarto a espaldas suyas, por lo que, como es natural, su sombra estaba en la pared de enfrente. Sí, allí estaba sentada exactamente enfrente entre las flores del balcón, y cuando el extranjero se movía, también se movía la sombra, porque así es como hacen las sombras. 
 
One evening the foreigner sat in the balcony. A light was burning in his own room, just behind him. It was quite natural, therefore, that his shadow should fall on the wall of the opposite house; so that, as he sat amongst the flowers on his balcony, when he moved, his shadow moved also.  
"Parece como si mi sombra fuese el único ser vivo que se viera enfrente" dijo el sabio. "Con qué delicadeza se sienta entre las flores. La puerta está entreabierta, ¡si la sombra fuese tan lista como para entrar, mirar en torno suyo y venir después a contarme lo que hubiera visto! Sí, haz algo útil" ,dijo en broma. "¡Vamos entra! ¡Vamos, ahora!"Y le hizo gestos con la cabeza a la sombra, y la sombra le correspondió: " ¡Anda, pero no te pierdas!" 
 
“I think my shadow is the only living thing to be seen opposite,” said the learned man; “see how pleasantly it sits among the flowers. The door is only ajar; the shadow ought to be clever enough to step in and look about him, and then to come back and tell me what he has seen. You could make yourself useful in this way,” said he, jokingly; “be so good as to step in now, will you?” and then he nodded to the shadow, and the shadow nodded in return. “Now go, but don’t stay away altogether.” 
Y el extranjero se levantó, y su sombra allá en el balcón de enfrente se levantó también; y el extranjero se volvió y la sombra se volvió también; si por casualidad alguien hubiera estado observando, habría visto claramente que la sombra se colaba por la puerta entornada en la casa de enfrente, al tiempo que el extranjero entraba en su cuarto y corría la larga cortina tras de sí. A la mañana siguiente salió el sabio a tomar café y leer los periódicos. 
 
Then the foreigner stood up, and the shadow on the opposite balcony stood up also; the foreigner turned round, the shadow turned; and if any one had observed, they might have seen it go straight into the half-opened door of the opposite balcony, as the learned man re-entered his own room, and let the curtain fall. The next morning he went out to take his coffee and read the newspapers. 
"¿Qué pasa?" dijo, cuando salió al sol. " ¡Me he quedado sin sombra! Luego se marchó anoche de verdad y no ha vuelto aún. ¡Qué fastidio!" 
 
“How is this?” he exclaimed, as he stood in the sunshine. “I have lost my shadow. So it really did go away yesterday evening, and it has not returned. This is very annoying.”  
Y eso le enojó, no tanto porque la sombra se hubiera ido, sino porque sabía la existencia de una historia sobre el hombre sin sombra, conocida por todos en su patria allá en los países fríos, y en cuanto el sabio regresara y contase la suya, dirían que la había copiado, y eso no le hacía maldita gracia. Por tanto, no diría una palabra, lo cual estaba muy bien pensado. 
 
And it certainly did vex him, not so much because the shadow was gone, but because he knew there was a story of a man without a shadow. All the people at home, in his country, knew this story; and when he returned, and related his own adventures, they would say it was only an imitation; and he had no desire for such things to be said of him. So he decided not to speak of it at all, which was a very sensible determination.  
Por la noche salió de nuevo al balcón. Había colocado la luz detrás de sí, en la debida posición, porque sabía que la sombra gusta de tener siempre a su dueño por pantalla, pero no pudo atraerla. Se encogió, se estiró, pero no había sombra alguna que volviera. Dijo: " ¡Ejem! ¡Ejem!" pero sin resultado. Era un fastidio, pero en los países cálidos todo crece tan rápidamente que al cabo de ocho días observó, con gran satisfacción, que le crecía una sombra de las piernas cuando salía el sol –quizá la raíz había quedado dentro–. A las tres semanas, tenía una sombra de considerables dimensiones que, cuando regresó a su patria en los países nórdicos, creció más y más durante el viaje, hasta que al final eran tan larga y tan grande que la mitad hubiera bastado. De esta forma regresó el sabio a su casa y escribió libros sobre cuanto había de verdadero en el mundo, lo que había de bueno y de hermoso, y pasaron días y pasaron años; pasaron muchos años. 
 
In the evening he went out again on his balcony, taking care to place the light behind him; for he knew that a shadow always wants his master for a screen; but he could not entice him out. He made himself little, and he made himself tall; but there was no shadow, and no shadow came. He said, “Hem, a-hem;” but it was all useless. That was very vexatious; but in warm countries everything grows very quickly; and, after a week had passed, he saw, to his great joy, that a new shadow was growing from his feet, when he walked in the sunshine; so that the root must have remained. After three weeks, he had quite a respectable shadow, which, during his return journey to northern lands, continued to grow, and became at last so large that he might very well have spared half of it. When this learned man arrived at home, he wrote books about the true, the good, and the beautiful, which are to be found in this world; and so days and years passed—many, many years.  
Una noche estaba sentado en su cuarto cuando llamaron muy suavemente a la puerta. " ¡Adelante!" contestó, pero nadie entró. Así es que fue a abrir y vio ante él a un hombre tan sumamente delgado que quedó atónito. Por lo demás, el hombre iba espléndidamente vestido, debía ser una persona distinguida. " ¿Con quién tengo el honor de hablar?" preguntó el sabio. 
 
One evening, as he sat in his study, a very gentle tap was heard at the door. “Come in,” said he; but no one came. He opened the door, and there stood before him a man so remarkably thin that he felt seriously troubled at his appearance. He was, however, very well dressed, and looked like a gentleman. “To whom have I the honor of speaking?” said he.  
"¡Ah!, ya pensé que no me reconocería" dijo el hombre elegante. "Me he hecho tan corpóreo que hasta tengo carne y ropas. Seguro que nunca había pensado usted en verme en tal prosperidad. ¿No reconoce usted a su vieja sombra? No creía usted que volvería, ¿verdad? Me ha ido espléndidamente desde que estuve con usted. ¡He sido, en todos los sentidos, muy afortunado! Si tuviera que rescatar mi libertad, podría hacerlo" y repiqueteó un manojo de preciosos dijes que colgaban del reloj y pasó la mano por la gruesa cadena de oro que llevaba al cuello. ¡Huy!, todos los dedos fulguraron con anillos de diamantes, todos auténticos. 
 
“Ah, I hoped you would recognize me,” said the elegant stranger; “I have gained so much that I have a body of flesh, and clothes to wear. You never expected to see me in such a condition. Do you not recognize your old shadow? Ah, you never expected that I should return to you again. All has been prosperous with me since I was with you last; I have become rich in every way, and, were I inclined to purchase my freedom from service, I could easily do so.” And as he spoke he rattled between his fingers a number of costly trinkets which hung to a thick gold watch-chain he wore round his neck. Diamond rings sparkled on his fingers, and it was all real.  
"No, no puedo hacerme idea de lo que significa esto" dijo el sabio. 
 
“I cannot recover from my astonishment,” said the learned man. “What does all this mean?” 
"Ya, no es nada corriente" dijo la sombra, "pero usted tampoco es nada corriente y yo, bien sabe usted, desde que era así de chiquitito he seguido sus huellas. En cuanto usted descubrió que yo estaba a punto para ir solo por el mundo, seguí mi camino. Me encuentro en una situación excepcionalmente afortunada, pero me ha acometido cierto deseo de volverle a ver antes de que usted muera –porque usted ha de morir–. También me gustaría visitar este país, porque la patria siempre tira. Veo que tiene usted otra sombra. ¿Le debo algo a ella, o bien a usted? Hágame el favor de decírmelo". 
 
“Something rather unusual,” said the shadow; “but you are yourself an uncommon man, and you know very well that I have followed in your footsteps ever since your childhood. As soon as you found that I have travelled enough to be trusted alone, I went my own way, and I am now in the most brilliant circumstances. But I felt a kind of longing to see you once more before you die, and I wanted to see this place again, for there is always a clinging to the land of one’s birth. I know that you have now another shadow; do I owe you anything? If so, have the goodness to say what it is.”  
"¡Bueno! ¿Pero eres tú?" dijo el sabio. " ¡Es extraordinario! ¡Nunca habría creído que la vieja sombra de uno pudiera regresar como persona!" 
 
“No! Is it really you?” said the learned man. “Well, this is most remarkable; I never supposed it possible that a man’s old shadow could become a human being.”  
"Dígame cuánto le debo" dijo la sombra, "porque no me gustaría deberle nada". 
 
“Just tell me what I owe you,” said the shadow, “for I do not like to be in debt to any man.”  
"¿Cómo puedes hablar así?" dijo el sabio. " ¿De qué deuda hablas? No me debes nada. Me alegra extraordinariamente tu suerte. Siéntate, querido amigo, y cuéntame cómo te ha ido y lo que viste en la casa de enfrente, allá en los países cálidos". 
 
“How can you talk in that manner?” said the learned man. “What question of debt can there be between us? You are as free as any one. I rejoice exceedingly to hear of your good fortune. Sit down, old friend, and tell me a little of how it happened, and what you saw in the house opposite to me while we were in those hot climates.”  
"Sí que le contaré" dijo la sombra, y se sentó, "pero antes tiene usted que prometer que no ha de decirle a nadie en la ciudad, caso de que nos encontremos, que yo he sido su sombra. Pienso casarme; puedo de sobra mantener a una familia". 
 
“Yes, I will tell you all about it,” said the shadow, sitting down; “but then you must promise me never to tell in this city, wherever you may meet me, that I have been your shadow. I am thinking of being married, for I have more than sufficient to support a family.”  
"¡Estate tranquilo!" dijo el sabio. "No le diré a nadie quién eres en realidad. Ésta es mi mano. ¡Palabra de hombre!" 
 
“Make yourself quite easy,” said the learned man; “I will tell no one who you really are. Here is my hand,—I promise, and a word is sufficient between man and man.”  
"¡Palabra de sombra!" dijo la sombra, que era lo que le correspondía decir. 
 
“Between man and a shadow,” said the shadow; for he could not help saying so.  
     
Era, por otra parte, de veras notable lo humana que se había vuelto la sombra. Vestía del más riguroso negro y el paño más selecto, botas de charol y sombrero que podía cerrarse, hasta quedar reducido a corona y alas –sin hablar de lo ya mencionado: dijes, cadenas de oro y anillos de diamantes. Ya lo creo: la sombra iba extraordinariamente bien vestida, y era precisamente esto lo que la hacía tan humana. "Ahora voy a contarle" dijo la sombra, y plantó sus botas de charol lo más fuerte que pudo sobre el brazo de la nueva sombra del sabio, que yacía como un perro faldero a sus pies. Y esto lo hizo bien por orgullo, bien con la intención de que se le quedase pegada. Y la sombra del suelo permaneció quieta y en silencio, resuelta a no perder detalle; deseaba, sobre todo, enterarse de cómo puede uno transformarse y llegar a convertirse en su propio señor."¿Sabe usted quién vivía en la casa de enfrente?" dijo la sombra. " ¡La más bella de todas, la Poesía! Estuve allí tres semanas y su efecto ha sido como si hubiera vivido tres mil años y hubiera leído cuanto se ha contado y se ha escrito. Lo digo y es cierto. ¡Lo he visto todo y lo sé todo!" 
 
It was really most remarkable how very much he had become a man in appearance. He was dressed in a suit of the very finest black cloth, polished boots, and an opera crush hat, which could be folded together so that nothing could be seen but the crown and the rim, besides the trinkets, the gold chain, and the diamond rings already spoken of. The shadow was, in fact, very well dressed, and this made a man of him. “Now I will relate to you what you wish to know,” said the shadow, placing his foot with the polished leather boot as firmly as possible on the arm of the new shadow of the learned man, which lay at his feet like a poodle dog. This was done, it might be from pride, or perhaps that the new shadow might cling to him, but the prostrate shadow remained quite quiet and at rest, in order that it might listen, for it wanted to know how a shadow could be sent away by its master, and become a man itself. “Do you know,” said the shadow, “that in the house opposite to you lived the most glorious creature in the world? It was poetry. I remained there three weeks, and it was more like three thousand years, for I read all that has ever been written in poetry or prose; and I may say, in truth, that I saw and learnt everything.”  
"¡La Poesía!" gritó el sabio. "Sí, sí, vive con frecuencia en las grandes ciudades, en soledad. ¡La Poesía! ¡Sí la vi tan sólo un instante, pero el sueño pesaba en mis ojos! Estaba en el balcón y brillaba como brilla la aurora boreal. ¡Cuenta, cuenta! Estabas en el balcón, entraste por la puerta, ¿y después?" 
 
“Poetry!” exclaimed the learned man. “Yes, she lives as a hermit in great cities. Poetry! Well, I saw her once for a very short moment, while sleep weighed down my eyelids. She flashed upon me from the balcony like the radiant aurora borealis, surrounded with flowers like flames of fire. Tell me, you were on the balcony that evening; you went through the door, and what did you see?”  
"Me encontré en la antesala" dijo la sombra. "Lo que usted siempre veía era la antesala. No había luz alguna, sólo una especie de crepúsculo, pero las puertas daban unas a otras en una larga serie de salas y salones; y estaba tan iluminado, que la luz me hubiera matado de haber ido directamente ante la doncella; pero fui prudente, y tomé tiempo, como debe hacerse". 
 
“I found myself in an ante-room,” said the shadow. “You still sat opposite to me, looking into the room. There was no light, or at least it seemed in partial darkness, for the door of a whole suite of rooms stood open, and they were brilliantly lighted. The blaze of light would have killed me, had I approached too near the maiden myself, but I was cautious, and took time, which is what every one ought to do.”  
"¿Y entonces qué viste?" preguntó el sabio. 
 
“And what didst thou see?” asked the learned man. 
"Lo vi todo, y se lo contaré, pero... no es orgullo por mi parte; pero... como ser libre que soy y con los conocimientos que tengo, por no hablar de mi buena posición, mis excelentes relaciones... , desearía que me llamase de usted". 
 
“I saw everything, as you shall hear. But—it really is not pride on my part, as a free man and possessing the knowledge that I do, besides my position, not to speak of my wealth... I wish you would say you to me instead of thou.”  
"¡Dispense usted" dijo el sabio. "Son los viejos hábitos los que más cuesta abandonar. Tiene usted toda la razón y lo tendré presente. Pero cuénteme ahora lo que vio". 
 
“I beg your pardon,” said the learned man; “it is an old habit, which it is difficult to break. You are quite right; I will try to think of it. But now tell me everything that you saw.”  
"¡Todo!" dijo la sombra. "Lo vi todo y lo sé todo". 
 
“Everything,” said the shadow; “for I saw and know everything.” 
"¿Qué aspecto tenían los cuartos interiores?" preguntó el sabio. " ¿Eran como el fresco bosque? ¿Eran como un templo? ¿Eran los cuartos como el cielo estrellado, cuando se está en las altas montañas?" 
 
“What was the appearance of the inner rooms?” asked the scholar. “Was it there like a cool grove, or like a holy temple? Were the chambers like a starry sky seen from the top of a high mountain?” 
"¡Todo estaba allí!" dijo la sombra. "No entré hasta el final, me quedé en el cuarto delantero, a media luz, pero era un puesto excelente, ¡lo vi todo y lo supe todo! He estado en la corte de la Poesía, en la antesala". 
 
“It was all that you describe,” said the shadow; “but I did not go quite in I remained in the twilight of the ante-room but I was in a very good position, I could see and hear all that was going on in the court of poetry.”  
"¿Pero qué es lo que vio? ¿Estaban en el gran salón todos los dioses de la Antigüedad? ¿Luchaban allí los viejos héroes? ¿Jugaban niños encantadores y contaban sus sueños?" 
 
“But what did you see? Did the gods of ancient times pass through the rooms? Did old heroes fight their battles over again? Were there lovely children at play, who related their dreams?” 
"Le digo que estuve allí y debe comprender que vi todo lo que había que ver. Si usted hubiera estado allí, no se habría convertido en ser humano, pero yo sí. Y además aprendí a conocer lo íntimo de mi naturaleza, lo congénito, el parentesco que tengo con la Poesía. Sí, cuando estaba con usted no pensaba en ello, pero siempre, sabe usted, al salir y al ponerse el sol, me hacía extrañamente largo; a la luz de la luna me recortaba casi con mayor precisión que usted. Yo no entendía entonces mi naturaleza, en la antesala se me reveló. Me volví ser humano. Al salir había completado mi madurez, pero usted ya no estaba en los países cálidos. Me avergoncé como hombre de ir como iba, necesitaba botas, trajes, todo este barniz humano, que hace reconocible al hombre. Me refugié –sí, puedo decírselo, usted no lo contará en ningún libro–, me refugié en las faldas de una vendedora de pasteles, bajo ellas me escondí; la mujer no tenía idea de lo que ocultaba. No salí hasta que llegó la noche; corrí por la calle a la luz de la luna. Me estiré sobre la pared –¡qué deliciosas cosquillas produce en la espalda! Corrí arriba y abajo, curioseé por las ventanas más altas, tanto en el salón como en la buhardilla. Miré donde nadie puede mirar, y vi lo que ningún otro ve, lo que nadie debe ver. Si bien se considera, éste es un cochino mundo. No querría ser hombre, si no fuera porque está bien considerado el serlo. Vi las cosas más inimaginables en las mujeres, los hombres, los padres y los encantadores e incomparables niños; vi –dijo la sombra– lo que ningún hombre debe conocer, pero que estarían dispuestos a morir por saber: lo malo del prójimo. Si hubiera publicado un periódico, ¡lo que se hubiera leído! Pero yo escribía directamente a la persona en cuestión y se producía el pánico en todas las ciudades adonde iba. Llegaron a tenerme terror y grandísima consideración. Los profesores me nombraron profesor, los sastres me hacían trajes nuevos –no me faltaba de nada. EI tesorero del reino acuñaba monedas para mí y las mujeres decían que yo era muy guapo –y así llegué á ser el hombre que soy. Y ahora me despido. Ésta es mi tarjeta. Vivo en la acera del sol y estoy siempre en casa cuando llueve". Y la sombra se marchó. 
 
“I tell you I have been there, and therefore you may be sure that I saw everything that was to be seen. If you had gone there, you would not have remained a human being, whereas I became one; and at the same moment I became aware of my inner being, my inborn affinity to the nature of poetry. It is true I did not think much about it while I was with you, but you will remember that I was always much larger at sunrise and sunset, and in the moonlight even more visible than yourself, but I did not then understand my inner existence. In the ante-room it was revealed to me. I became a man; I came out in full maturity. But you had left the warm countries. As a man, I felt ashamed to go about without boots or clothes, and that exterior finish by which man is known. So I went my own way; I can tell you, for you will not put it in a book. I hid myself under the cloak of a cake woman, but she little thought who she concealed. It was not till evening that I ventured out. I ran about the streets in the moonlight. I drew myself up to my full height upon the walls, which tickled my back very pleasantly. I ran here and there, looked through the highest windows into the rooms, and over the roofs. I looked in, and saw what nobody else could see, or indeed ought to see; in fact, it is a bad world, and I would not care to be a man, but that men are of some importance. I saw the most miserable things going on between husbands and wives, parents and children,—sweet, incomparable children. I have seen what no human being has the power of knowing, although they would all be very glad to know—the evil conduct of their neighbors. Had I written a newspaper, how eagerly it would have been read! Instead of which, I wrote directly to the persons themselves, and great alarm arose in all the town I visited. They had so much fear of me, and yet how dearly they loved me. The professor made me a professor. The tailor gave me new clothes; I am well provided for in that way. The overseer of the mint struck coins for me. The women declared that I was handsome, and so I became the man you now see me. And now I must say adieu. Here is my card. I live on the sunny side of the street, and always stay at home in rainy weather.” And the shadow departed.  
"¡Qué extraordinario!" dijo el sabio. 
 
“This is all very remarkable,” said the learned man. 
Pasó tiempo y tiempo y la sombra volvió."¿Cómo le va?" preguntó. 
 
Years passed, days and years went by, and the shadow came again. “How are you going on now?” he asked. 
"¡Ay!" dijo el sabio. "Escribo acerca de lo verdadero, lo bueno y lo bello, pero nadie se interesa por mi obra. Estoy desesperado, porque son cosas a las que concedo gran importancia". 
 
“Ah!” said the learned man; “I am writing about the true, the beautiful, and the good; but no one cares to hear anything about it. I am quite in despair, for I take it to heart very much.”  
"Pues a mí no me ocurre igual" dijo la sombra. "Yo, mientras, engordando, que es lo que hemos de procurar. Usted no entiende el mundo y terminará por caer enfermo. Tiene que viajar. Me iré de viaje este verano. Venga conmigo. Me gustaría llevar un compañero. ¿Quiere usted venir conmigo, como mi sombra? Será para mí un gran placer el llevarle, ¡le pago el viaje!" 
 
“That is what I never do,” said the shadow; “I am growing quite fat and stout, which every one ought to be. You do not understand the world; you will make yourself ill about it; you ought to travel; I am going on a journey in the summer, will you go with me? I should like a travelling companion; will you travel with me as my shadow? It would give me great pleasure, and I will pay all expenses.”  
"¡Qué disparate!" dijo el sabio. 
 
“Are you going to travel far?” asked the learned man. 
"¡Según como se mire!" dijo la sombra. "El viajar le sentará de maravilla. Si consiente usted en ser mi sombra, todo correrá de mi cuenta". 
  “That is a matter of opinion,” replied the shadow. “At all events, a journey will do you good, and if you will be my shadow, then all your journey shall be paid.” 
"¡Esto ya es el colmo!" protestó el sabio. 
 
“It appears to me very absurd,” said the learned man.  
"Pero así va el mundo" dijo la sombra, "y asi seguirá" y se marchó. 
 
“But it is the way of the world,” replied the shadow, “and always will be.” Then he went away. 
Las cosas no le iban nada bien al sabio, la pena y la preocupación seguían haciendo presa de él, y sus opiniones sobre lo verdadero, lo bueno y lo bello interesaban tanto al público como las rosas a una vaca hasta que al final cayó enfermo de consideración."¡Parece usted totalmente una sombra" le decía la gente, y esto le produjo un escalofrío, porque le hizo pensar en ella. 
 
Everything went wrong with the learned man. Sorrow and trouble pursued him, and what he said about the good, the beautiful, and the true, was of as much value to most people as a nutmeg would be to a cow. At length he fell ill. “You really look like a shadow,” people said to him, and then a cold shudder would pass over him, for he had his own thoughts on the subject. 
"Lo que debe hacer usted es tomar las aguas" –dijo la sombra, que vino de visita. "No hay nada igual. Le llevaré conmigo, por aquello de nuestra vieja amistad. Yo pago el viaje y usted se encarga de llevar un diario con lo que me resultará el camino más divertido. Quiero ir a un balneario, mi barba no crece como debiera, eso es también una enfermedad, y una barba es algo indispensable. Sea razonable y acepte la invitación, viajaremos como amigos, por supuesto". 
 
“You really ought to go to some watering-place,” said the shadow on his next visit. “There is no other chance for you. I will take you with me, for the sake of old acquaintance. I will pay the expenses of your journey, and you shall write a description of it to amuse us by the way. I should like to go to a watering-place; my beard does not grow as it ought, which is from weakness, and I must have a beard. Now do be sensible and accept my proposal; we shall travel as intimate friends.” 
Y así viajaron; la sombra hacía de señor y el señor hacía de sombra. Fueron juntos en coche, a caballo, a pie –al lado uno de otro, delante o detrás, según la posición del sol. La sombra sabía ponerse siempre en el lugar del señor, mientras el sabio no prestaba atención a semejante cosa. Tenía un corazón excelente y era sumamente cortés y afectuoso. 
 
And at last they started together. The shadow was master now, and the master became the shadow. They drove together, and rode and walked in company with each other, side by side, or one in front and the other behind, according to the position of the sun. The shadow always knew when to take the place of honor, but the learned man took no notice of it, for he had a good heart, and was exceedingly mild and friendly.  
Un día le dijo a la sombra: "Puesto que nos hemos convertido en compañeros de viaje y, además, hemos crecido juntos desde la infancia, ¿por qué no nos tuteamos? Sería más íntimo". 
 
One day the master said to the shadow, “We have grown up together from our childhood, and now that we have become travelling companions, shall we not drink to our good fellowship, and say thee and thou to each other?”  
"En eso que dice" contestó la sombra, que ahora era el verdadero señor, "hay mucha franqueza y buena intención, por lo que seré igualmente bien intencionado y franco. Usted, como sabio que es, sabe sin duda lo especial que es la naturaleza. Hay quien no aguanta el roce del papel gris, le pone enfermo. A otros se les pasa todo el cuerpo si se rasca un clavo contra un vidrio. Lo mismo siento yo cuando le oigo tutearme, es como si me empujasen de nuevo a mi primer empleo con usted. No se trata de orgullo, sino, como verá, de una sensación. Pero si no puedo permitirle que me trate de tú, con mucho gusto le tutearé a usted, como fórmula de compromiso". Y así la sombra tuteó a su antiguo señor. 
 
“What you say is very straightforward and kindly meant,” said the shadow, who was now really master. “I will be equally kind and straightforward. You are a learned man, and know how wonderful human nature is. There are some men who cannot endure the smell of brown paper; it makes them ill. Others will feel a shuddering sensation to their very marrow, if a nail is scratched on a pane of glass. I myself have a similar kind of feeling when I hear any one say thou to me. I feel crushed by it, as I used to feel in my former position with you. You will perceive that this is a matter of feeling, not pride. I cannot allow you to say thou to me; I will gladly say it to you, and therefore your wish will be half fulfilled.” Then the shadow addressed his former master as thou.  
"¡Qué absurdo, pensó éste, que yo le hable de usted y él me tutee!" pero no tuvo más remedio que aguantarlo. 
 
“It is going rather too far,” said the latter, “that I am to say you when I speak to him, and he is to say thou to me.” However, he was obliged to submit. 
Al fin llegaron a un balneario, donde había muchos extranjeros, y entre ellos una encantadora princesa que padecía la enfermedad de tener una vista agudísima, lo que era en extremo alarmante. Al instante observó que el recién llegado era por completo diferente a los otros. "Dicen que ha venido para hacer crecer su barba, pero yo veo la verdadera causa, no tiene sombra". Llena de curiosidad, entabló inmediatamente conversación con el caballero extranjero durante el paseo. Como princesa que era, no se andaba con muchos miramientos, por lo que le dijo: "A usted lo que le ocurre es que no tiene sombra". "Vuestra Alteza Real debe haber mejorado notablemente" dijo la sombra. "Sé que vuestra dolencia consiste en que veis demasiado bien, pero debe haber desaparecido; estáis curada. Precisamente yo tengo una sombra muy extraña. ¿No habéis visto a la persona que siempre me acompaña? Otros tienen una sombra vulgar, pero yo detesto lo corriente. Igual que se viste al criado con librea de mejor paño que el que uno usa, he ataviado a mi sombra como si fuese una persona. Ved que hasta le he proporcionado una sombra. Es muy costoso, pero me gusta tener algo excepcional". 
 
They arrived at length at the baths, where there were many strangers, and among them a beautiful princess, whose real disease consisted in being too sharp-sighted, which made every one very uneasy. She saw at once that the new comer was very different to every one else. “They say he is here to make his beard grow,” she thought; “but I know the real cause, he is unable to cast a shadow.” Then she became very curious on the matter, and one day, while on the promenade, she entered into conversation with the strange gentleman. Being a princess, she was not obliged to stand upon much ceremony, so she said to him without hesitation, “Your illness consists in not being able to cast a shadow.” “Your royal highness must be on the high road to recovery from your illness,” said he. “I know your complaint arose from being too sharp-sighted, and in this case it has entirely failed. I happen to have a most unusual shadow. Have you not seen a person who is always at my side? Persons often give their servants finer cloth for their liveries than for their own clothes, and so I have dressed out my shadow like a man; nay, you may observe that I have even given him a shadow of his own; it is rather expensive, but I like to have things about me that are peculiar.”  
"¿Cómo? ¿Será posible que me haya curado de verdad?" pensó la Princesa. " ¡Este balneario es único! El agua tiene en nuestros días propiedades asombrosas. Pero no me marcho, porque ahora comienza a estar esto divertido. El extranjero me gusta extraordinariamente. Con tal que no le crezca la barba y se marche". 
 
“How is this?” thought the princess; “am I really cured? This must be the best watering-place in existence. Water in our times has certainly wonderful power. But I will not leave this place yet, just as it begins to be amusing. This foreign prince—for he must be a prince—pleases me above all things. I only hope his beard won’t grow, or he will leave at once.”  
Por la noche, en el gran salón, bailaron la princesa y la sombra. Ella era ligera, pero más aún lo era él. Nunca había tenido la Princesa pareja semejante. Ella le dijo qué país era el suyo y él lo conocía. Lo había visitado, en una ocasión en la que ella estaba ausente. Había curioseado por las ventanas aquí y allá y visto de todo, por lo que pudo contestar a la Princesa y hacer alusiones que la dejaron estupefacta. "Debe ser el hombre más sabio del mundo" pensó, tal era su admiración por lo que sabía. Y cuando bailaron de nuevo, la Princesa quedó enamoradísima, de lo que la sombra se dio cuenta, porque ella le atravesaba con su mirada. A esto siguió otro baile y ella estuvo a punto de decírselo, pero mantuvo su serenidad y pensó en su país y en su reino, y en las muchas personas sobre las que reinaría. "Es un sabio" se dijo, "lo cual es cosa buena. Y baila espléndidamente, lo cual es también bueno. Pero me pregunto si tendrá conocimientos profundos, y eso también es importante. Intentaré examinarle. Y entonces comenzó poco a poco a hacerle las más difíciles preguntas, que ni ella misma hubiera podido contestar; y la sombra puso una cara sumamente extraña. 
 
In the evening, the princess and the shadow danced together in the large assembly rooms. She was light, but he was lighter still; she had never seen such a dancer before. She told him from what country she had come, and found he knew it and had been there, but not while she was at home. He had looked into the windows of her father’s palace, both the upper and the lower windows; he had seen many things, and could therefore answer the princess, and make allusions which quite astonished her. She thought he must be the cleverest man in all the world, and felt the greatest respect for his knowledge. When she danced with him again she fell in love with him, which the shadow quickly discovered, for she had with her eyes looked him through and through. They danced once more, and she was nearly telling him, but she had some discretion; she thought of her country, her kingdom, and the number of people over whom she would one day have to rule. “He is a clever man,” she thought to herself, “which is a good thing, and he dances admirably, which is also good. But has he well-grounded knowledge? that is an important question, and I must try him.” Then she asked him a most difficult question, she herself could not have answered it, and the shadow made a most unaccountable grimace.  
     
"¡No sabe usted la respuesta!" dijo la Princesa.   
“You cannot answer that!” said the princess.  
"Lo aprendí de párvulo" dijo la sombra. "Creo que hasta mi sombra, allí junto a la puerta, sabrá contestar".   
“I learnt something about it in my childhood,” he replied; “and believe that even my very shadow, standing over there by the door, could answer it.” 
"¡Su sombra!" dijo la Princesa. "Sería en verdad extraordinario". 
 
“Your shadow,” said the princess; “indeed that would be very remarkable.”  
"Bueno, no digo que lo sepa" dijo la sombra, "pero creo que sí. Me ha seguido y oído durante tantos años, que creo que sí. Pero Vuestra Alteza Real permitirá que le advierta que pone tanto empeño en hacerse pasar por una persona, que para tenerle de buen humor, y debe estarlo para contestar bien, ha de ser tratado precisamente como una persona". 
 
“I do not say so positively,” observed the shadow; “but I am inclined to believe that he can do so. He has followed me for so many years, and has heard so much from me, that I think it is very likely. But your royal highness must allow me to observe, that he is very proud of being considered a man, and to put him in a good humor, so that he may answer correctly, he must be treated as a man.” 
"Me complacerá hacerlo" dijo la Princesa. Y se acercó al sabio que estaba junto a la puerta y habló con él del sol y de la luna, de unos y de otros, y él contestó con todo acierto y cordura. 
 
“I shall be very pleased to do so,” said the princess. So she walked up to the learned man, who stood in the doorway, and spoke to him of the sun, and the moon, of the green forests, and of people near home and far off; and the learned man conversed with her pleasantly and sensibly. 
"¿Cómo será este hombre, cuando tiene una sombra tan sabia?" pensó ella. "Será una auténtica bendición para mi pueblo y mi reino, si lo elijo como esposo". Y ambos estuvieron de acuerdo, la Princesa y la sombra, pero nadie debía saberlo antes de que ella regresase a su reino. 
 
“What a wonderful man he must be, to have such a clever shadow!” thought she. “If I were to choose him it would be a real blessing to my country and my subjects, and I will do it.” So the princess and the shadow were soon engaged to each other, but no one was to be told a word about it, till she returned to her kingdom. 
"¡Nadie, ni siquiera mi sombra!" dijo la sombra, y tenía sus particulares razones para ello.
 
“No one shall know,” said the shadow; “not even my own shadow;” and he had very particular reasons for saying so. 
Tras esto, fueron al país donde reinaba la Princesa, una vez que ella hubo regresado.  
 
After a time, the princess returned to the land over which she reigned, and the shadow accompanied her. 
"Escucha, amigo mío" dijo la sombra al sabio. "He llegado a ser cuan afortunado y poderoso puede ser un hombre. Ahora haré algo extraordinario por ti. Vivirás siempre conmigo en Palacio, irás en mi carroza real y tendrás cien mil escudos al año. Pero permirirás que todos te llamen sombra; no deberás decir nunca que fuiste hombre, y una vez al año, cuando me siente al sol en el balcón para mostrarme al pueblo, tendrás que tenderte a mis pies, como debe hacerlo una sombra. Has de saber que me caso con la Princesa. Esta noche será la boda. 
 
“Listen my friend,” said the shadow to the learned man; “now that I am as fortunate and as powerful as any man can be, I will do something unusually good for you. You shall live in my palace, drive with me in the royal carriage, and have a hundred thousand dollars a year; but you must allow every one to call you a shadow, and never venture to say that you have been a man. And once a year, when I sit in my balcony in the sunshine, you must lie at my feet as becomes a shadow to do; for I must tell you I am going to marry the princess, and our wedding will take place this evening.”  
"¡No, eso es monstruoso!" dijo el sabio. " ¡No quiero, no lo haré! ¡Sería defraudar al país y a la Princesa! ¡Lo diré todo! Que yo soy el hombre y tú la sombra. ¡Que apenas si eres un disfraz!" 
 
“Now, really, this is too ridiculous,” said the learned man. “I cannot, and will not, submit to such folly. It would be cheating the whole country, and the princess also. I will disclose everything, and say that I am the man, and that you are only a shadow dressed up in men’s clothes.” 
"No lo creerá nadie" dijo la sombra. "¡Sé razonable o llamo a la guardia!" 
 
“No one would beleive you,” said the shadow; “be reasonable, now, or I will call the guards.”  
"¡Iré a ver a la Princesa!" dijo el sabio. 
 
“I will go straight to the princess,” said the learned man.  
"Pero yo iré primero" dijo la sombra, "y tú irás al calabozo". Y así fue, porque los centinelas le obedecieron, al saber que iba a casarse con la Princesa. 
 
“But I shall be there first,” replied the shadow, “and you will be sent to prison.” And so it turned out, for the guards readily obeyed him, as they knew he was going to marry the king’s daughter. 
"¡Estás temblando!" dijo la Princesa, cuando la sombra fue a visitarla. "¿Ha ocurrido algo? No irás a ponerte enfermo esta noche, que vamos a casarnos". 
 
“You tremble,” said the princess, when the shadow appeared before her. “Has anything happened? You must not be ill to-day, for this evening our wedding will take place.” 
"Me ha sucedido la cosa más terrible que pueda ocurrir" dijo la sombra. " ¡Imagínate, claro, una pobre cabeza de sombra como ésa es incapaz de resistir mucho; imagínate, mi sombra se ha vuelto loca, cree que ella es el hombre y que yo ,imagínate, si puedes, que yo soy su sombra!" 
 
“I have gone through the most terrible affair that could possibly happen,” said the shadow; “only imagine, my shadow has gone mad; I suppose such a poor, shallow brain, could not bear much; he fancies that he has become a real man, and that I am his shadow.”  
"¡Qué horror!" dijo la Princesa. "¿Lo habrás encerrado, supongo?" 
 
“How very terrible,” cried the princess; “is he locked up?” 
"Sí. Me temo que nunca recupere la razón". 
 
“Oh yes, certainly; for I fear he will never recover.” 
"¡Pobre sombra!" dijo la Princesa. "Qué desdicha para él. Sería una verdadera obra de caridad liberarlo de la mezquina vida que lleva y cuando pienso en ello, creo que se hace preciso el quitársela con toda discreción". 
 
“Poor shadow!” said the princess; “it is very unfortunate for him; it would really be a good deed to free him from his frail existence; and, indeed, when I think how often people take the part of the lower class against the higher, in these days, it would be policy to put him out of the way quietly.”  
"Resulta cruel" dijo la sombra, "porque era un buen sirviente" y pareció dar un suspiro. 
 
“It is certainly rather hard upon him, for he was a faithful servant,” said the shadow; and he pretended to sigh. 
"¡Qué nobles sentimientos!" dijo la Princesa. 
 
“Yours is a noble character,” said the princess, and bowed herself before him.  
Por la noche, toda la ciudad estaba iluminada y los cañones hicieron ¡pum! y los soldados presentaron armas. ¡Qué boda aquélla! La Princesa y la sombra se asomaron al balcón para mostrarse y recibir una vez más las aclamaciones. El sabio no se enteró de nada, porque lo habían ejecutado.  
 
In the evening the whole town was illuminated, and cannons fired “boom,” and the soldiers presented arms. It was indeed a grand wedding. The princess and the shadow stepped out on the balcony to show themselves, and to receive one cheer more. But the learned man heard nothing of all these festivities, for he had already been executed. 
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HANS CHRISTIAN ANDERSEN
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